La trascendencia hacia el Ser, por David R. Hawkins

La trascendencia hacia el Ser, por David R. Hawkins

Anoche terminé de leer el libro Dejar Ir, de David R. Hawkins. Una lectura muy recomendable para practicar la entrega al Espíritu Santo de cualquier emoción o sensación negativa. Pero no vengo a hablaros del libro, sino de la nota del autor que encontré al final del mismo.Pude ver similitudes en su infancia con algunas experiencias vividas en la mía. Al leer sus experiencias pude ver cómo aquellos eventos pretendían acercarme al Ser, pero mi ego se encargó de convencerme de todo lo contrario, tomando el control aterrorizado por que me acercase a la verdad y descubriese su engaño. Pero lo que me dejó completamente “tocada”, pues no puedo encontrar otra palabra que lo defina, son sobre todo los últimos párrafos, donde habla de la trascendencia total de nuestra existencia en este mundo y el paso a la Unidad total o la vuelta al Ser.

Espero os guste este texto tanto como a mí y gracias a todos por compartir y comentar.

Fuente del texto de Hawkins a continuación extraída de: http://descubriendolaluz.wix.com/david-r-hawkins

En los libros de David R. Hawkins, al final, podeis leer esta nota del autor:

Nota Autobiográfica

Si bien las verdades expuestas en este libro estaban científicamente fundamentadas y objetivamente organizadas, al igual que todas las verdades, con anterioridad a todo ello, se experimentaron personalmente. Toda una vida de intensos estados de conciencia, que comenzaron a edad temprana, inspiro y dio dirección al proceso de realización subjetiva que, finalmente, tomo la forma de este libro.

A los tres años de edad, tuvo lugar una repentina consciencia plena de la existencia, una comprensión no verbal pero completa del significado del “Yo Soy”, seguido inmediatamente por la temible toma de conciencia de que el “yo” podría no haber venido a la existencia. Esto fue un despertar instantáneo, desde el olvido hasta una conciencia consciente, y en ese momento nació el yo personal, entrando la dualidad “Es” y “ No Es” en mi conciencia subjetiva.

A lo largo de toda la infancia y primera adolescencia, la paradoja de la existencia y la pregunta de la realidad del yo no dejaron de ser una preocupación. El yo personal se deslizaba a veces en un Yo impersonal más grande, y el miedo inicial a la no existencia, el miedo fundamental a la nada, volvía a aparecer.

En 1939, cuando era repartidor de periódicos, con un recorrido de treinta quilómetros en bicicleta por los campos de Wisconsin, en una oscura noche de invierno, me sorprendió una ventisca de nieve de veinte grados bajo cero a mucha distancia de casa. La bicicleta tropezó con el hielo, y el viento endiablado arranco los periódicos de la cesta del manillar, arrastrándolos por el campo nevado cubierto de hielo. Cayeron lágrimas de frustración y de cansancio, mientras las ropas se quedaban congeladas y rígidas. Para ponerme a resguardo del viento, hice un agujero en el hielo en una gran masa de nieve y me metí a rastras en el. Los temblores no tardaron en cesar y en dar paso a una sensación deliciosamente cálida, para luego entrar en un estado de paz indescriptible, que vino acompañado de un baño de Luz y una presencia de infinito amor sin principio ni final, que no se diferenciaba de mi propia esencia. El cuerpo físico y todo lo que me rodeaba se desvaneció a medida que mi conciencia se fundía con este estado omnipresente e iluminado. La mente quedo en silencio; todo pensamiento ceso. Una Presencia Infinita era todo lo que había o podía haber, mas allá de cualquier tiempo o descripción.

Después de ese estado de intemporalidad, llego de pronto la conciencia de alguien que me sacudía la rodilla y, luego, apareció el ansioso rostro de mi padre. Sentía una gran reluctancia a volver al cuerpo y a todo lo que suponía, pero el amor y la angustia de mi padre hicieron que el Espíritu nutriera y reactivara el cuerpo. Había una gran compasión por el miedo de el a la muerte, aunque, al mismo tiempo, el concepto de muerte parecía absurdo.

No se hablo con nadie de esta experiencia subjetiva, dado que no había disponible contexto alguno a partir del cual describirla. No era habitual oír hablar de experiencias espirituales, salvo las que se contaban de las vidas de los cantos. Pero, después de esta experiencia, la realidad aceptada del mundo empezó a antojarse tan solo provisional; las enseñanzas religiosas tradicionales habían perdido el sentido y, paradójicamente, me hice agnóstico. Comparado con la luz de la Divinidad que había iluminado toda existencia, el dios de la religión tradicional brillaba con una luz mortecina; y así, la espiritualidad sustituyo a la religión.

Durante la segunda guerra mundial, las peligrosas tareas a bordo de un dragaminas solían llevarnos a las proximidades de la muerte, pero no había ningún miedo ante ella. Era como si la muerte hubiera perdido su autenticidad. Después de la guerra, fascinado con las complejidades de la mente y queriendo estudiar psiquiatría, lleve a cabo mis estudios en la facultad de medicina. Mi psicoanalista instructor, un profesor de la Universidad de Colombia, también era agnóstico; los dos teníamos una visión muy sombría de la religión. El análisis fue bien, al igual que mi carrera, y todo termino satisfactoriamente.

Sin embargo, mi vida profesional no fue tan tranquila. Cal enfermo de una dolencia progresiva y fatal, que parecía no responder a los tratamientos habituales. A los treinta y ocho años de edad, estuve in extremis, y supe que estaba a punto de morir. No me preocupaba el cuerpo, pero mi espíritu estaba en un estado de angustia y desesperación extremas. Y, cuando se aproximaba el ultimo momento, un pensamiento fulguro en mi mente, “Y que pasaría si existiera Dios?”. De modo que me puse a orar: “Si existe un Dios, le pido que me ayude ahora”. Me rendí ante cualquier Dios que pudiera haber y me sumí en el olvido. Cuando desperté, había tenido lugar una transformación tan enorme que me quede mudo de asombro.

La persona que yo había sido ya no existía. Ya no había un yo o un ego personal, solo una Presencia Infinita de un poder tan ilimitado, que no había nada mas que eso. Esa Presencia había sustituido a lo que había sido “yo”, y el cuerpo y sus acciones estaban controlados ahora solo por la Voluntad Infinita de la Presencia. El mundo estaba iluminado con la claridad de una Unidad Infinita, que se expresaba en todas las cosas reveladas en su belleza y perfección infinitas.

Esta serenidad persistió con el transcurso de los años. No había voluntad personal; el cuerpo físico seguía llevando a cabo sus asuntos bajo la dirección de la infinitamente poderosa, pero exquisitamente suave, Voluntad de la Presencia. En ese estado, no había necesidad alguna de pensar en nada. Toda verdad era evidente en si misma, y ya no era necesaria ninguna conceptualización, ni siquiera era posible. Al mismo tiempo, el sistema nervioso parecía estar sometido a prueba, como si estuviera llevando mucha mas energía de la que permitía el diseño de sus circuitos.

No era posible funcionar de forma eficaz en el mundo. Las motivaciones ordenarlas habían desaparecido, junto con el miedo y la ansiedad. No había nada que buscar, dado que todo era perfecto. La fama, el éxito y el dinero carecían de sentido. Los amigos me instaban pragmáticamente a que volviera a la consulta clínica, pero no había ninguna motivación ordinaria que me llevara a ello.
Ahora podía percibir la realidad que subyace a las personalidades; el origen de las dolencias emocionales se halla en la creencia de las personas de que ellas son sus personalidades. Y así, como por si mismo, el consultorio clínico se volvió a poner en marcha y, con el tiempo, creció enormemente.

Venia gente de todos los Estados Unidos, y el consultorio llego a tener dos mil pacientes externos, que precisaban de mas de cincuenta terapeutas y demás empleados, con veinticinco oficinas, y laboratorios de investigación y electroencefalográficos. Cada año, llegaban mil pacientes nuevos y, además, comenzaron a darse entrevistas en la radio y en los programas de las cadenas de televisión, como ya se ha mencionado. En 1973, las investigaciones clínicas se documentaron en el formato tradicional de un libro, Orthomolecular Psychiatry. Esta obra iba diez años por delante de su tiempo, y genero cierto revuelo.

Las condiciones generales del sistema nervioso mejoraron lentamente y, luego, comenzó otro fenómeno. Había una dulce y deliciosa corriente de energía que fluía constantemente hacia arriba por la medula espinal para entrar después en el cerebro, donde generaba una intensa sensación de placer ininterrumpido. Todo en la vida sucedía por sincronicidad y se desarrollaba en perfecta armonía; lo milagroso era habitual. La Presencia, y no el yo personal, era el origen de lo que el mundo llamaría milagros. Lo que quedaba del “yo” personal era solo un testigo de estos fenómenos. El “Yo” mayor, mas profundo que mi anterior yo o mis anteriores pensamientos, determinaba todo cuanto sucedía.

De los estados que se presentaban habían dado cuenta otros a lo largo de la historia, y eso llevo a la investigación de las enseñanzas espirituales, entre ellas las de Buda, las de sabios iluminados, las de Huang Po, y las de maestros mas recientes, como Ramana Maharshi y Nisargadatta Maharaj. Así quedo confirmado que estas experiencias no eran únicas. El Bhagavad-Gita tenia ahora pleno sentido, y a veces nos encontrábamos con que Sri Rama Krishna y los santos cristianos daban cuenta de los mismos éxtasis espirituales.

Todos los objetos, todas las personas en el mundo eran luminosos y exquisitamente hermosos. Todos los seres vivos se hicieron Radiantes, y expresaban esta Radiación en serenidad y esplendor. Era evidente que toda la humanidad estaba en realidad motivada por el amor interior, pero que simplemente ya no era consciente de ello; la mayoría de las personas viven como en un sueño, y no despiertan a la conciencia de lo que realmente son. La gente a mi alrededor parecía estar dormida, y era increíblemente hermosa. Era como si estuviera enamorado de todo el mundo.

Tuve que dejar la practica habitual de meditar durante una hora por la mañana y otra hora después de cenar, porque intensificaba el arrobamiento hasta tal punto, que no era posible funcionar en el mundo. De nuevo, hubo una experiencia similar a la que había tenido lugar bajo aquella masa de nieve cuando era un chico, y cada vez resultaba mis difícil dejar aquel estado para volver al mundo. La belleza increíble de todas las cosas brillaba en toda su perfección, y donde el mundo veía fealdad, solo había belleza intemporal. Este amor espiritual impregnaba toda percepción, y desaparecieron todos los limites entre el aquí y el allí, el después y el ahora, o la separación.

Durante los años pasados en el silencio interior, creció la fuerza de la Presencia. La vida ya no era personal; ya no existía la voluntad personal. El “yo” personal se había convertido en un instrumento de la Presencia Infinita, e iba de aquí para allí y hacia las cosas como si tuviera voluntad. La gente sentía una extraordinaria paz dentro del aura de esa Presencia. Los buscadores buscaban respuestas, pero ya no había nada individual que respondiera al nombre de David. Ciertamente, se daban respuestas muy delicadas desde el propio Yo de ellos, que no era diferente del mió. En cada persona, el mismo Yo brillaba en sus ojos.

Lo milagroso acaeció mas allá de la comprensión ordinaria. Desaparecieron muchas dolencias crónicas que el cuerpo había estado sufriendo durante años; la visión ocular se normalizo espontáneamente, y ya no hubo mas necesidad de llevar unas lentes bifocales que, en teoría, debían haber sido para toda la vida.

De vez en cuando, una energía exquisita de arrobo, un Amor Infinito, comenzaba a irradiar de pronto desde el corazón hacia el escenario de alguna calamidad. Una vez, mientras conducía por la autopista, esta energía exquisita comenzó a brillar en el pecho. Al tomar una curva, apareció un automóvil accidentado; el vehículo estaba volcado, y las ruedas aun estaban girando. La energía paso, con gran intensidad desde el pecho hasta los ocupantes del automóvil, y luego se detuvo por si sola. En otra ocasión, mientras iba caminando por una calle de una ciudad que no conocía, la energía comenzó a fluir en dirección a la manzana siguiente, hasta llegar a la escena de una incipiente pelea de pandillas. Los muchachos se retrajeron y se echaron a reír; y, entonces, una vez más, la energía se detuvo.

Profundos cambios de percepción se dieron sin previo aviso en circunstancias improbables. Mientras cenaba solo en Rothman’s, en Long Island, la Presencia se intensifico de pronto hasta que cada objeto y cada persona, que parecían estar separados bajo la percepción ordinaria, se desvanecieron en una universalidad y unidad intemporal. En aquel Silencio inmóvil, se hizo obvio que no había acontecimientos” ni “cosas”, y que en realidad nada “ocurre”, porque pasado, presente y futuro no son mas que artefactos de la percepción, al igual que la ilusión de un “yo” separado, sujeto al nacimiento y la muerte. A medida que el yo limitado y falso se disolvía en el Yo universal de su verdadero origen, surgía la sensación inefable de haber vuelto a casa, a un estado de absoluta paz y de alivio de todo sufrimiento. Es únicamente la ilusión de la individualidad la que da origen a todo sufrimiento; en cuanto uno se da cuenta de que en realidad es el universo, completo y uno con “Todo lo que es”, para siempre sin fin, ya no es posible ningún sufrimiento.

Venían pacientes de todos los países del mundo, algunos de ellos eran los mas desesperados de los desesperados. Llegaban con aspectos grotescos, retorcidos, envueltos en sabanas húmedas, con las que los transportaban desde lejanos hospitales, esperando un tratamiento para una psicosis avanzada y para trastornos mentales graves e incurables.

Había algunos catatónicos; muchos habían estado mudos durante años. Pero, en cada paciente, por debajo de su apariencia lisiada, estaba la brillante esencia del amor y la belleza, quizá tan oscurecida para la visión ordinaria que la persona había llegado a no sentirse amada por nadie en el mundo.

Un día, trajeron a una catatónica muda al hospital con una camisa de fuerza. Tenia un grave trastorno neurológico y era incapaz de mantenerse en pie. Se retorcía en el suelo, con espasmos y con los ojos en blanco. Tenia el cabello enmarañado; había desgarrado toda su ropa y emitía sonidos guturales. Su familia era bastante rica y, debido a ello, la habían estado viendo durante años un sinfín de médicos y de especialistas de todo el mundo bastante famosos. Se había intentado todo con ella, y la profesión medica se había dado por vencida con su desesperanzador caso.

Surgió una escueta pregunta sin verbalizar: “¿Que quieres hacer con ella, Dios?”. Y entonces se hizo claro que lo único que aquella mujer necesitaba era que la amaran, eso era todo. Su yo interior brillaba a través de los ojos, y el Yo conecto con aquella esencia amorosa. Y en aquel mismo momento se curo, al darse cuenta de quien era realmente; lo que pudiera ocurrirle a su mente o a su cuerpo ya no le importaba.

Esto, en esencia, ocurrió con innumerables pacientes. Algunos se recuperaban a los ojos del mundo y otros no, pero a los pacientes ya no les importaba que se diera o no una recuperación clínica. Su agonía interna había terminado. En el momento se sentían amados y en paz, el dolor cesaba. Este fenómeno solo se puede explicar diciendo que la Compasión de la Presencia recontextualizaba la realidad de cada uno de los pacientes de tal modo, que experimentaban la curación en un nivel que trascendía el mundo y sus apariencias. La paz interior del Yo nos envolvía a todos mis allá del tiempo y de la identidad.

Era evidente que todo dolor y todo sufrimiento surgen únicamente del ego y no de Dios, y esta verdad se le comunicaba silenciosamente a la mente del paciente. Ese era el bloqueo mental de otro catatónico, que llevaba sin hablar muchos años. El Yo le dijo a través de la mente: “Estas culpando a Dios por lo que el ego lo ha hecho a ti”. Y el paciente dio un salto y se puso a hablar, para sorpresa de la enfermera que presenciaba el incidente.

El trabajo se hacia cada vez mis gravoso, y llego a hacerse abrumador. Se rechazaba a los pacientes, a la espera de que hubiera camas, a pesar de que el hospital había construido una Sala extra para albergarlos. Era enormemente frustrante no poder contrarrestar el sufrimiento humano mas que de uno en uno. Era como achicar agua del mar. Debía de haber algún otro modo de abordar las causas del malestar general, de aquel interminable rió de angustia espiritual y de sufrimiento humano.

Todo esto llevo al estudio de la kinesiología, que resulto ser un descubrimiento sorprendente. Era un “agujero de gusano” entre dos universos: el mundo físico y el mundo de la mente y del espíritu. Era un interfaz entre dos dimensiones. En un mundo lleno de gente dormida, que había perdido la conexión con su origen, nos encontrábamos con una herramienta que permitía recuperar, y demostrar ante todos, la conexión perdida con la realidad superior. Esto llevo a poner a prueba cada sustancia, pensamiento y concepto que pudiera ser traído a la mente. En aquel esfuerzo, recibí la ayuda de mis alumnos y de mis ayudantes de investigación. Y entonces se hizo un importante descubrimiento: mientras que todos los individuos daban una respuesta débil ante estímulos negativos, como las luces fluorescentes, los pesticidas y los edulcorantes artificiales, los estudiantes de disciplinas espirituales que habían desarrollado sus niveles de consciencia no daban respuestas débiles como las que daban las personas normales. En su consciencia, había cambiado algo importante y decisivo. Al parecer, ocurría cuando se daban cuenta de que no estaban a merced del mundo, y que solo se veían afectados por aquellas cosas en las que creía su mente. quizá el proceso de desarrollo hacia la iluminación podría enseñarse para incrementar la capacidad de resistencia del hombre ante las vicisitudes de la existencia, incluidas las enfermedades.

El Yo tenia la capacidad de cambiar las cosas del mundo, simplemente, previéndolas; el Amor cambiaba el mundo cada vez que sustituía al no amor.

La disposición general de la civilización se podía alterar profundamente concentrando este poder del amor en un punto muy concreto. Cada vez que esto sucedía, la historia se bifurcaba en nuevos caminos.

Y, ahora, daba la impresión de que estos atisbos cruciales no solo se podían comunicar con el mundo, sino que, además, se podían demostrar de forma visible e irrefutable. Daba la impresión de que la gran tragedia de la vida humana siempre había sido lo fácil que era engañar a la psique; la discordia y los conflictos habían sido las consecuencias inevitables de esa incapacidad básica de la humanidad para distinguir lo falso de lo verdadero. Pero aquí había una respuesta para este dilema fundamental, una forma de recontextualizar la naturaleza de la misma consciencia y de hacer explicable aquello que, de otro modo, solo se podía inferir.

Había llegado el momento de dejar la vida en Nueva York, con su apartamento de ciudad, y mudarse a una casa en Long Island para hacer algo mas importante. Era necesario perfeccionarme a mi mismo como instrumento, y eso suponía dejar el mundo y todo lo que hay en el para sumergirme en una vida de reclusión en una pequeña ciudad, donde pasaría siete años entregado a la meditación y el estudio.

Sin buscarlos, volvieron los abrumadores estados de arrobamiento y, con el tiempo, surgió la necesidad de aprender el modo de estar en la Presencia Divina y, aun así, seguir funcionando en el mundo. La mente había perdido el rastro de lo que estaba sucediendo en el mundo en general y, con el fin de investigar y escribir; se hizo necesario abandonar la practica espiritual y concentrarse en el mundo de la forma. Leyendo periódicos y viendo la televisión, pude ponerme al día con la historia de quien era quien, con los principales acontecimientos y con la naturaleza del dialogo social en curso.

Las excepcionales experiencias subjetivas de la verdad, que es competencia de los místicos, que influyen en toda la humanidad enviando energía espiritual a la consciencia colectiva, son algo comprensible para la mayoría de las personas y tienen por tanto un sentido limitado, salvo para otros buscadores espirituales. Esto llevo a un gran esfuerzo por ser ordinario, porque el mero hecho de ser ordinario es una expresión de la divinidad; la verdad del yo verdadero de uno se puede descubrir en el sendero de la vida cotidiana. Lo único que hace falta es vivir con cariño y con bondad. El resto se revela por si mismo a su debido tiempo. Lo corriente y Dios no son cosas diferentes.

Y así, tras un largo viaje circular del espíritu, se regreso al trabajo mas importante, que consistía en intentar traer la Presencia al menos un poco mas cerca de tantas personas como fuera posible
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La Presencia es silenciosa y transmite un estado de paz, que es el espacio en el cual y por el cual todo es y tiene su existencia y experiencia. Es infinitamente suave y, no obstante, es como una rota. Con ella, desaparece todo temor. Y, debido a que el sentida del tiempo se detiene, no hay aprensión ni pesar algunos, no hay dolor, no hay anticipación; la fuente de la alegría es interminable y siempre esta presente. Sin principio ni final, no hay perdida, ni pesar, ni deseo; no hace falta hacer nada, todo es ya perfecto y completo.

Cuando el tiempo se detiene, todos los problemas desaparecen; son meramente artefactos de un punto de percepción. Cuando se impone la Presencia, ya no hay más identificación con el cuerpo o con la mente. Y, cuando la mente guarda silencio, pensamiento “Yo Soy” desaparece también, y la Conciencia Pura brilla para iluminar lo que uno es, fue y siempre será, mas allá de todos los mundos y todos los universos, mas allá del tiempo y, por tanto, sin principio ni fin.

La gente se pregunta: “Como se alcanza este estado de conciencia?”, pero son pocos lo que siguen los pasos, debido a su sencillez. En primer lugar, el deseo de alcanzar ese estado era muy intenso. Después, la disciplina comenzó a actuar con un perdón y una ternura constantes y universales, sin excepción. Uno ha de ser compasivo con todo, incluso con el propio yo y con los pensamientos de uno.

Mas tarde, tuve que estar dispuesto a dejar en suspenso los deseos y a someter la voluntad personal en todo momento. A medida que cada pensamiento, cada sentimiento, cada deseo y cada acto se sometían a Dios, la mente se iba quedando en silencio. Al principio, se desembarazo de historias y de párrafos enteros, después de ideas y conceptos. Y, cuando uno deja de querer poseer estos pensamientos, estos ya no alcanzan tanta elaboración, y comienzan a fragmentarse cuando están a mitad de formarse. Finalmente, fue posible invertir la energía que hay tras el pensamiento antes siquiera de que se convirtiera en pensamiento.

El trabajo para fijar el enfoque fue constante e implacable, sin siquiera permitirse un instante de distracción en la meditación, y prosiguió mientras me dedicaba a las actividades habituales. Al principio, parecía muy difícil pero, con el paso de los días, se convirtió en algo habitual y automático, precisando cada vez de menos esfuerzo para, finalmente, suceder sin esfuerzo alguno. El proceso se parece al de un cohete que abandonara la Tierra. Al principio, hace falta un enorme poder pero, después, hace falta cada vez menos, a medida que la nave abandona el campo gravitatorio terrestre, hasta que, finalmente, se mueve por el espacio mediante su propio impulso.

De repente, y sin previo aviso, tuvo lugar un cambio de conciencia y la Presencia ya estaba ahí, inequívoca y omniabarcante. Hubo unos instantes de aprensión cuando el yo moría y, luego, el absoluto de la Presencia inspiro un relámpago sobrecogedor. El avance fue espectacular, mas intenso que ningún otro con anterioridad. No había nada con que compararlo en la experiencia normal. Tan profundo impacto quedo amortiguado por el amor que conlleva la Presencia. Sin el apoyo y la protección de ese amor, uno habría quedado aniquilado.

Después, vino un momento de terror, cuando el ego se aferro a la existencia, temiendo convertirse en nada. Pero, en vez de eso, cuando murió, se vio sustituido por el Yo como Totalidad, el Todo en el cual todo se conoce y es obvio en la perfecta expresión de su propia esencia. Con la no localidad, llego la conciencia de que uno es todo lo que haya existido o pueda existir. Uno es total y completo, mas allá de toda identidad, mas allá de todo genero, mas allá siquiera de su misma humanidad. Ya nunca mas habría que temer el sufrimiento ni la muerte.

Lo que sucedió con el cuerpo después de este punto es irrelevante. En determinados niveles de conciencia espiritual, los achaques del cuerpo se curan o desaparecen espontáneamente. Pero en el estado absoluto, tales consideraciones son irrelevantes. El cuerpo seguirá el curso previsto y, luego, volverá al lugar de donde vino. Es una cuestión sin importancia, y uno no se siente afectado por ello. El cuerpo se convierte en un “eso”, más que en un “yo”, como cualquier otro objeto, como un mueble de una habitación. Se le antoja a uno cómico que la gente siga dirigiéndose al cuerpo corno si fuera el “tu” individual, pero no hay forma de explicar este estado de conciencia a quien no lo haya vivido. Lo mejor es seguir adelante con los propios asuntos y dejar que la Providencia se ocupe del ajuste social. Sin embargo, cuando uno se sumerge en el arrobamiento, es muy difícil ocultar un estado de semejante éxtasis. El mundo puede quedarse deslumbrado, y la gente puede venir desde muy lejos para conectar con el aura que lo acompaña. Los buscadores espirituales y los curiosos de lo espiritual pueden sentirse atraídos, al igual que los enfermos que están buscando un milagro; uno se puede convertir en un imán y en fuente de alegría para ellos. Normalmente, en este punto existe el deseo de compartir este estado con los demás, y de utilizarlo en beneficio de todos.

El éxtasis que acompaña a este estado no es absolutamente estable; también hay momentos de gran angustia. Los mas intensos se dan cuando el estado fluctúa y, de repente, cesa sin razón aparente. En estos casos, se dan periodos de intensa desesperación, así como el temor de que la Presencia le haya olvidado a uno. Estas caídas hacen arduo el sendero y, para superarlas, hace falta una gran dosis de voluntad. Al final, se hace obvio que uno debe trascender este nivel o sufrir permanentemente estos insoportables “descensos desde la Gracia”. Así pues, hay que renunciar a la gloria del éxtasis cuando uno se sumerge en la ardua tarea de trascender la dualidad, hasta que uno esta mas allá de todos los opuestos y sus conflictivos dones. Una cosa es renunciar alegremente a las cadenas de hierro del ego, y otra muy distinta es abandonar las cadenas de oro de la dicha del éxtasis. Es como si uno renunciara a Dios, al tiempo que aparece un nuevo nivel de temor, un temor nunca antes anticipado; es el terror final de la soledad mas absoluta.

Para el ego, el miedo a la no existencia era formidable, y le hizo retraerse de el una y otra vez, cuando parezca aproximarse. Luego, se hizo evidente el propósito de las agonías y de las noches oscuras del alma. Son tan intolerables, que su exquisito dolor le espolea a uno hasta el esfuerzo extremo que hace falta para superarlas. Cuando la vacilación entre el cielo y el infierno se hace intolerable, hay que someter incluso el deseo por la existencia. Solo entonces se puede ir por fin mas allá de la dualidad de la Totalidad frente a la nada, mas allá de la existencia o la no existencia. Esta fase de culminación del trabajo interior es la mas difícil, el instante decisivo final, donde uno se hace plenamente consciente de que la ilusión de la existencia que uno trasciende aquí es irrevocable. No hay marcha atrás desde este punto, y el espectro de su irreversibilidad hace que esta ultima barrera parezca la decisión más formidable jamás tomada.

Pero, de hecho, en este Apocalipsis final del yo, la disolución de la única dualidad que queda, la de la existencia y la no existencia, la de la identidad misma, se disuelve en la Divinidad Universal, y no queda consciencia individual que pueda tomar la decisión. El ultimo paso, por tanto, lo da Dios.

David R. Hawkins

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La corrección del error: la creencia en la enfermedad

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA. CASO D) EL ERROR DE CREER QUE SE ESTÁ ENFERMO.

CONDICIONES PREVIAS:

⇰ Si alguien me ve enfermo a mi, puedo responder algo como: “estoy bien, no te preocupes”, mientras pensamos “estoy en tus manos, Padre, todo está bien”.

ALGUIEN ME EMPIEZA A CONTAR QUE ESTÁ ENFERMO

⇰ Si no me pide ayuda, NO ME ENTROMETO. Le escucho mientras por dentro pienso: “Espíritu Santo, te entrego lo que veo/oigo porque no tiene sentido”.
⇰ Si me pide ayuda o está conforme en que le hable pero se arrepiente después, PARO DE HABLAR.
⇰ Si sigue queriendo: Me pongo en manos del Espíritu Santo (estoy relajado y confío).
⇰ No debo creerme “su película”, su historia. No tiene ningún sentido, por lo que NO REACCIONO NI CONDENO, aunque me haya enterado de todo, y no se lo cuento a nadie.
⇰ Si yo también siento algo parecido, entregamos los dos.
⇰ (Pienso en silencio) soy uno con la gran mente y sé que mis errores ya han sido corregidos, soy puro e inocente, no hay culpa.
⇰ (Pienso en silencio) nada de lo que veo es físico, sino mental.

PRÁCTICA

☛ YO SÓLO SOY UN GUÍA, NO CURO. Los errores los deshace el Espíritu Santo en cuanto la otra persona los entrega. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. Texto, pág. 329.

☛ Dile: “ENTREGA AL Espíritu Santo LOS SÍNTOMAS DE TU CUERPO. Parece que eso es lo que te ha quitado la paz, pero no es así: no tenías paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que ves. A cambio de tu “regalo”, el Espíritu Santo te da nuestra Paz (Lección 331, 10.6) y te enseña tu identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ Dile: ENTREGA AL Espíritu Santo tu reacción a esa situación. Es decir, ENTREGA LO QUE SIENTES O LOS PENSAMIENTOS QUE SE TE PASAN. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, porque son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el Espíritu Santo los deshaga, debemos reconocer que los tenemos. Por ejemplo, el sentimiento de culpa es una mentira porque, aunque lo sienta, Yo no soy culpable. El Amor no es un sentimiento sino la Realidad, y los “sentimientos positivos” como la alegría son estados temporales antes de pasar al Gozo Eterno.

☛ YO APRENDO DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendes de lo que te ha pasado. Volverás a pasar por lo mismo. SI le veo como un cuerpo, pensaré que YO SOY UN CUERPO.

Marcel Vincent, maestro UCDM en Murcia, España

La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

La corrección del error: salud/enfermedad

LA CORRECCIÓN DEL ERROR CASO C: LA VERDADERA SANACIÓN

Este artículo es una revisión del artículo La verdadera sanación, añadiendo un CASO C a los anteriores artículos de la corrección del error. En total La corrección del error consta de 4 artículos que son A, B, C y D.

TÚ ELIGES SI SEGUIR CIEGO O EMPEZAR A VER DE VERDAD. TÚ ELIGES QUÉ QUIERES VER AL MIRAR EL MUNDO: UNIDAD O DUALIDAD. SALUD O ENFERMEDAD.

¿SOY EL HIJO DE DIOS INOCENTE, PURO O CREO QUE SOY UN ALMA TENIENDO UNA EXPERIENCIA EN UN CUERPO?

En la SALUD sé que no existe la enfermedad, pues la única enfermedad es la de la mente, sólo adoro a Dios.

Los síntomas son símbolos de los errores en el interior. No emitiré juicio, le pediré al Espíritu Santo en mi interior que corrija el error mientras recuerdo que no soy un cuerpo. En cuanto al exterior, no importa lo que haga, no creo en el bien o el mal. Puedo ir al médico, y si no se van los síntomas puedo ir a que me hagan “reiki”, otras terapias o tomar medicinas alternativas. Yo no soy un cuerpo, todo está bien.

En el mundo de la dualidad, mi cuerpo (que NO SOY YO) manifestará unas veces lo que parece un funcionamiento “normal” y otras no. El Ser es lo que realmente importa. Mi cuerpo es un vehículo: si se me estropea lo llevo al taller, pero no lo hago el centro de mi vida.

Si los demás me ven enfermo, es que ellos siguen creyendo en la enfermedad, y al juzgarme se estarán juzgando a sí mismos, por lo que la culpa en ellos seguirá intacta. Pido al E.S. que vean la luz que yo ya veo, les deseo que ellos se den cuenta de que son inocentes y no culpables. Y al hacer esto me recuerdo a mí mismo que yo soy Santo. Cuanto más lo repita, más difícil será que lo olvide.

En la ENFERMEDAD yo creo en ella, porque veo señales (síntomas) que dan fe de ello.

(no veo manchas) / (sí veo manchas)

(no veo inflamación) / (sí veo inflamación)

(esto está bien) / (esto está mal)

Si hay humo por fuera ¿debe haber un incendio?

Si no hay un síntoma ¿mi cuerpo está sano?

Solución: Yo no soy un cuerpo, no es real ni estar sano ni enfermo. Mi ilusorio cuerpo manifestaría sólo salud si yo no tuviera errores de pensamiento. Si quiero estar sano estoy RECHAZANDO estar enfermo, lo que es igual a miedo y creencia en la enfermedad, lo que me hace atraerla. Cuando uso “magia” por cualquier método, pongo fe en que me va a ayudar a arreglarlo.

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HAY QUE TRABAJAR EN EL NIVEL INTERNO Y EXTERNO A LA VEZ, NO ELEGIR ENTRE ELLOS. NO SOY UN CUERPO, ASÍ QUE NO TIENE SENTIDO ESTA DIVISIÓN SI NOS AGARRAMOS A LA VERDAD, PERO COMO AÚN NO SOMOS CONSCIENTES DE ELLA, SE TIENE QUE EXPLICAR ASÍ.

1) NIVEL EXTERNO: TODOS LOS MÉTODOS SON IGUALMENTE VÁLIDOS PARA SER USADOS “AFUERA”. Si rechazo un método particular o sobre-valoro el que me gusta estoy cometiendo un error. Es la fe que le pongo (EL PODER DE LA MENTE DEL HIJO DE DIOS) lo que hace que funcione.

2) NIVEL EXTERNO: NO SOY UN CUERPO. EL CUERPO MUESTRA SÍNTOMAS (manchas, dolor, enrojecimiento, sequedad, etc), QUE SON REFLEJO DE LOS ERRORES EN MI INTERIOR (que han de ser identificados, uno de ellos es la creencia en la enfermedad o en la curación). TODO ES MENTAL.

3) NIVEL EXTERNO: NO EXISTE CURACIÓN AQUÍ FUERA, sólo cambios en la forma (y todos son ilusorios, falsos, no fiables, aunque también hay que encargarse de ellos (ver punto 5). LA VERDADERA CURACIÓN ES LA CORRECCIÓN DE LOS ERRORES EN EL INTERIOR. Sin embargo, SI TENEMOS FE EN EL MÉTODO QUE QUERAMOS, ESOS SÍNTOMAS PUEDEN DESAPARECER. ESTO NO NOS LIBRA DE QUE PUEDAN APARECER EN EL FUTURO (mismos o diferentes síntomas).

4) NIVEL EXTERNO: Si alguien me pide que le ayude tengo que tener claras las siguientes REGLAS:

(1) (pienso en silencio) SOY UNO CON LA GRAN MENTE Y SÉ QUE MIS ERRORES YA HAN SIDO
CORREGIDOS, SOY PURO E INOCENTE, NO HAY CULPA.
(2) (pienso en silencio) NADA DE LO QUE VEO ES FÍSICO, SINO MENTAL.

5) NIVEL EXTERNO: Como hay que trabajar con los dos niveles a la vez, no tiene sentido, si tengo un dolor (o cualquier otro síntoma), aguantar el dolor. Mientras me encargo del interior, puedo ir a que me hagan Reiki, puedo ir al médico, puedo inundar a alguien con luz (esa persona no es un cuerpo y por eso la luz no viene de arriba, no hay cuerpo, todo es mente), o puedo ponerme acupuntura, etc…..




6) NIVEL EXTERNO: Si alguien NO me pide que le ayude con un problema físico, pero quiere desahogarse, le escucho SABIENDO (esta es la verdadera compasión) que SIGUE SIENDO TAL COMO DIOS LO HIZO: ESPÍRITU PURO Y FELIZ, y que lo que veo, su cuerpo, es el vehículo que usa mientras estamos en este sueño llamado Universo. NO HAY PROBLEMA, YO Y ÉL SOMOS INOCENTES, NO HAY CULPA, TODO ESTÁ BIEN. Puedo decirle con una sonrisa: “ah si?, aha, mmm, aha,” pero no creo que esté enfermo. Por supuesto, si le duele, le duele, pero no hay enfermedad. VER  la extensión del CASO C más abajo.

7) NIVEL INTERNO: LO QUE VEO AFUERA ES CONSECUENCIA DE MIS ERRORES.

LA MAYORÍA DE VECES NO SABEMOS QUÉ ERROR HEMOS COMETIDO. POR ESO LE PEDIMOS Y CONFIAMOS QUE EL E.S. LO BORRARÁ. ESTO SE PRODUCE EN EL INSTANTE. NO JUZGARÉ SI SE HA CORREGIDO O NO EN BASE A SI SIGUEN LOS SÍNTOMAS. SI ÉSTOS SIGUEN Y YO TENGO SENTIMIENTOS NEGATIVOS POR ELLO, ENTREGO ESTAS EMOCIONES, Y LA VISIÓN DE LOS SÍNTOMAS. TODO ES CUESTIÓN DE CONFIANZA, Y ESTO SE LOGRA MANTENIÉNDOME FIRME Y TRANQUILO: TODO QUEDA PERDONADO Y CORREGIDO, Y HE COMPRENDIDO EN QUÉ FALLÉ PARA NO HACERLO MÁS (Jesús: “vete y no peques más”).

8) NIVEL INTERNO : AL CORREGIR MIS ERRORES, COMO SOY UN NIÑO, SÉ QUE HE COMETIDO 25.647 ERRORES EN ESTA VIDA ACERCA DE LA SALUD, ASÍ QUE ESTE QUE ACABO DE COMETER ES EL 25.648 (jeje). NO SENTIRSE CULPABLE (error) es SENTIRSE TOTALMENTE LIBRE PARA CAMBIAR LO QUE HAYA QUE CAMBIAR.

VAMOS A CONCRETAR MÁS.

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA. CASO C) ERROR DE CREER QUE ESTOY ENFERMO

CONDICIONES PREVIAS:
⇰ Cuando me sienta mal o me han dicho que tengo una enfermedad, haré esto:
⇰ Ponerme en manos del Espíritu Santo (estoy relajado y confío).

PRÁCTICA

☛ NO NIEGO LO QUE SIENTO, he de reconocerlo. Lección 333, pág 502.

☛ NO SÉ NADA. Los errores los deshace el Espíritu Santo en cuanto se los entrego. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. No tengo que hacer nada por mi cuenta, salvo los puntos más abajo. Por lo tanto, no es necesario investigaciones por mi cuenta, o encargárselas a otro. Texto, pág. 329.

☛ ENTREGO AL E.S. LA SITUACIÓN que he percibido externamente. Parece que eso es lo que me ha quitado la paz, pero no es así: yo no tenía paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que veo. Si me duele algo, lo entrego y voy al médico (etc) si es necesario. A cambio de mi “regalo”, el Espíritu Santo me da la Paz, (Lección 331, 10.6) y me enseña mi identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ ENTREGO AL E.S. mi reacción a esa situación, recuerdo o pensamiento. Es decir, ENTREGO LO QUE SIENTO. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, por que son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el Espíritu Santo los deshaga, debemos reconocer que los tenemos.

☛ APRENDO DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendo de lo que me ha pasado. Volveré a pasar por lo mismo. La lección es que no soy un cuerpo. Todas las personas tienen errores mentales, pero manifiestan cuerpo sano o enfermo. Si no hay paz, debo ir a mi interior y empezar otra vez desde el principio de la página, porque puede haber más de una inquietud interior o creencia. Si alguien me cuenta que está enfermo, leer el CASO D.

Marcel Vincent, maestro UCDM

La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

La corrección del error en el prójimo

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA. CASO B) : ERRORES “EN EL PRÓJIMO”

NOTA: COMO SOMOS UNO, LOS ERRORES EGOICOS SON UNO. LOS MÍOS O LOS DE OTRO SON LOS MISMOS. SIN EMBARGO DIREMOS “EN MÍ / EN EL PRÓJIMO” PARA ACLARAR A QUÉ SITUACIÓN DENTRO DE LA ILUSIÓN NOS REFIRIMOS. CUANDO MI HERMANO ME PIDA AYUDA YO, COMO MAESTRO DE DIOS, DEBERÍA SABER :

CONDICIONES PREVIAS:
⇰ ¿Me ha pedido ayuda o está conforme en que le hable o me estoy entrometiendo? Incluso: ¿me ha pedido ayuda pero se arrepiente después y yo continúo como si nada?
⇰ Ponerme en manos del E.S. (estoy relajado y confío).
⇰ (Pienso en silencio) soy uno con la gran mente y sé que mis errores ya han sido corregidos, soy puro e inocente, no hay culpa.
⇰ No debo creerme “su película”, su historia. No tiene ningún sentido, por lo que no reacciono ni condeno, aunque me haya enterado de todo, y no se lo cuento a nadie.
⇰ Si yo tambien siento algo parecido, entregamos los dos.

ACLARACIÓN IMPORTANTE:

Aquellos que aún estén haciendo Un curso de milagros, más o menos avanzados, no deberían seguir las instrucciones del caso B, ya que está indicado para los que han acabado la práctica y son considerados por el propio UCDM como maestros del mismo.

El curso claramente insta a no juzgar al prójimo, porque hasta que uno no sabe cómo juzga el ES (Percepción Correcta o mente recta), no debe hacerlo por su cuenta (Percepción Errónea o mente incorrecta), incluso en el caso de que se le pida ayuda. Es altamente recomendable, por lo tanto, no juzgar las “historias” o problemas de otros, PORQUE AÚN NO SABEMOS CÓMO HACERLO, aunque creamos que sí.

Diferente es el caso de los maestros, que ya pueden ser portavoces físicos del ES.

Si alguno no atiende esta recomendación, lo hace por cuenta propia y asume las consecuencias de sus decisiones. Somos libres, amados míos.

PRÁCTICA

☛ Dile “¿QUÉ ES LO QUE SIENTES? NO LO NIEGUES”. Lección 333, pág. 502.

☛ YO SÓLO SOY UN GUÍA, NO CURO. Los errores los deshace el E.S. en cuanto se la otra persona los entrega. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. Texto, pág. 329.

☛ Dile: “ENTREGA AL E.S. LA SITUACIÓN que has percibido externamente. Parece que eso es lo que te ha quitado la paz, pero no es así: no tenías paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que ves. Si alguien parece que te ataca, no he de pensar cosas como: “E.S., te entrego a ese hijo puta”. Sólo se entrega la escena globalmente, la visión de la situación. Si has visto una escena de televisión que te ha removido, entrega la visión de esa escena. Si es un recuerdo o imagen que no te gusta, ENTREGA EL RECUERDO o imagen. Si es un pensamiento que te quita la paz, ENTREGA EL PENSAMIENTO. A cambio de tu “regalo”, el ES te da nuestra Paz (Lección 331, 10.6) y te enseña tu identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ Dile: ENTREGA AL E.S. tu reacción a esa situación, recuerdo o pensamiento. Es decir, ENTREGA LO QUE SIENTES. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, por que son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el ES los deshaga, debemos reconocer que los tenemos. Por ejemplo, el sentimiento de culpa es una mentira porque, aunque lo sienta, Yo no soy culpable. El Amor no es un sentimiento sino la Realidad, y los “sentimientos positivos” como la alegría son estados temporales antes de pasar al Gozo Eterno.

☛ Dile: APRENDE DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendes de lo que te ha pasado. Volverás a pasar por lo mismo. Pero sólo lo entenderás después de tener paz (Texto, pág. 329…332). Si no hay paz, debes ir a tu interior y empezar otra vez desde el principio de la página, porque puede haber más de una inquietud interior o creencia. Si es un caso de “enfermedad”, ver CASO C.

Marcel Vincent, maestro de UCDM
La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

La corrección del error en mí

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA.

CASO A) : ERRORES “EN MÍ”

NOTA: COMO SOMOS UNO, LOS ERRORES EGOICOS SON UNO. LOS MÍOS O LOS DE OTRO SON LOS MISMOS. SIN EMBARGO DIREMOS “EN MÍ / EN EL PRÓJIMO” PARA ACLARAR A QUÉ SITUACIÓN DENTRO DE LA ILUSIÓN NOS ESTAMOS REFIRIENDO.
CONDICIONES PREVIAS:
Cuando me sienta mal o note que algo no va bien en mi mente, haré esto:
⇰ Ponerme en manos del E.S. (Espíritu Santo), estoy relajado y confío.

PRÁCTICA

☛ NO NIEGO LO QUE SIENTO, he de reconocerlo. Lección 333, pág 502.

☛ NO SÉ NADA. Los errores los deshace el E.S. en cuanto se los entrego. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. No tengo que hacer nada por mi cuenta, salvo los puntos más abajo. Por lo tanto, no es necesario investigaciones por mi cuenta, o encargárselas a otro. Texto, pág. 329.

☛ ENTREGO AL E.S. LA SITUACIÓN que he percibido externamente. Parece que eso es lo que me ha quitado la paz, pero no es así: yo no tenía paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que veo. Si alguien parece que me ataca, no he de pensar cosas como: “E.S., te entrego a ese hijo puta”. Sólo se entrega la escena globalmente, la visión de la situación. Si he visto una escena de televisión que me ha removido, entrego la visión de esa escena. Si es un recuerdo o imagen que no me gusta, ENTREGO EL RECUERDO o imagen. Si es un pensamiento que me quita la paz, ENTREGO EL PENSAMIENTO. A cambio de mi “regalo”, el E.S. te da la Paz, (Lección 331, 10.6) y te enseña tu identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ ENTREGO AL E.S. mi reacción a esa situación, recuerdo o pensamiento. Es decir, ENTREGO LO QUE SIENTO. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, por que son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el E.S. los deshaga, debemos reconocer que los tenemos. Por ejemplo, el sentimiento de culpa es una mentira porque, aunque lo sienta, Yo no soy culpable. El Amor no es un sentimiento sino la Realidad, y los “sentimientos positivos” como la alegría son estados temporales antes de pasar al Gozo Eterno.

☛ APRENDO DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendo de lo que me ha pasado. Volveré a pasar por lo mismo. Pero sólo se entenderá después de tener paz (Texto, pág. 329…332). Si no hay paz, debo ir a mi interior y empezar otra vez desde el principio de la página, porque puede haber más de una inquietud interior o creencia. Después de todo esto, si el caso llegara a tal extremo de no captarlo, también podemos pedírselo a alguien “que tenga experiencia en conectarse con el E.S.” (ver CASO B). Si es un caso de “enfermedad”, CASO C.

Marcel Vincent, maestro de UCDM en Murcia, España.

La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

The Power of Love, Frankie Goes to Hollywood

THE POWER OF LOVE

Ya llega el fin de semana, y quería celebrarlo trayendo este regalito que he preparado esta tarde. Está subtitulada en inglés para poder cantarla. Aquí más abajo y en la descripción del vídeo está la traducción, que no tiene desperdicio. No olvides suscribirte al canal de YouTube para no perderte nada. Un abrazo y buenas noches.

TRADUCCION DE THE POWER OF LOVE

Se siente como el fuego
Estoy tan enamorado de ti
Purga el alma
Haz del amor tu objetivo

Estrofa no incluida en esta versión:
Los sueños son como los ángeles
Mantienen a raya el mal, a raya el mal
El amor es la luz, asustando a la oscuridad (alejándola).
Fin de la estrofa.

El poder del amor
Una fuerza desde lo alto
Limpiando mi alma
Llama en el deseo ardiente
Amor con lenguas de fuego
Purga el alma
Haz del amor tu objetivo

Yo te protegeré de la garra encapuchada
Mantendré a los vampiros alejados de tu puerta
Cuando las cosas van mal estaré alrededor
Con mi eterno amor por ti, desafiando a la muerte
La envidia se perjudicará a sí misma
Déjate ser hermoso/a
Amor brillante, flores
y perlas y niñas bonitas
El amor es como una energía…
Precipitándose, precipitándose hacia mi interior
El poder del amor
Una fuerza desde lo alto
Limpiando mi alma
Llama en el deseo ardiente
Amor con lenguas de fuego
Purga el alma
Haz del amor tu objetivo
Esta vez seremos sublimes
Amantes entrelazados divinos, divinos
El amor es peligro, el amor es placer
El amor es puro, el único tesoro

Estoy tan enamorado de ti
Purga el alma
Haz del amor tu objetivo

El poder del amor
Una fuerza desde lo alto
Limpiando mi alma
El poder del amor
Una fuerza desde lo alto
Una paloma surcando el cielo

Llama en el deseo ardiente
Amor con lenguas de fuego
Purga el alma
Haz del amor tu objetivo

Yo te protegeré de la garra encapuchada
Mantendré a los vampiros alejados de tu puerta

Cristo-ok

La verdadera sanación

LA VERDADERA SANACIÓN

Tú eliges si seguir ciego o empezar a ver de verdad. Tú eliges qué quieres ver al mirar el mundo: ¿unidad o dualidad?

Soy el Hijo de Dios,inocente y puro o creo que soy un alma teniendo una experiencia en un cuerpo, esta es la diferencia entre estar sano o enfermo.

Puedo saber que no existe la enfermedad, sólo adoro a Dios. O puedo creer en la enfermedad porque veo señales (síntomas) que dan fe de ello.

SALUD

Los síntomas, son símbolos de los errores en el interior. No emitiré ningún juicio. Le pediré al Espíritu Santo en mi interior, que corrija el error mientras recuerdo que no soy un cuerpo.

En cuanto al exterior, no importa lo que haga (no creo en el bien/mal). Puedo ir al médico, y si no se van los síntomas puedo ir a que me hagan reiki o tomar medicinas alternativas, etc… Todo está bien mientras no haga Dioses de estas terapias. En el mundo de la dualidad, mi cuerpo (que no soy yo), manifestará unas veces lo que le parece un funcionamiento “normal” y otras veces no.

ENFERMEDAD

Veo manchas en mi piel, inflamación, esto está bien o esto está mal… Si hay humo ¿por fuerza debe haber un incendio? Si no hay un síntoma… ¿mi cuerpo está sano? Solución: No es real ni estar sano ni enfermo. Mi ilusorio cuerpo manifestaría sólo salud si yo no tuviera errores de pensamiento. Si quiero estar sano estoy rechazando estar enfermo, lo que es igual a miedo y creencia en la enfermedad, lo que hace que la atraiga. Cuando uso “magia” (cualquier método vale) pongo fe en que me va a ayudar a arreglarlo.

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CONCLUSION

El Ser es lo que realmente importa. Mi cuerpo es un vehículo: si se me estropea lo llevo al taller, pero no lo hago el centro de mi vida. Si los demás me ven enfermo, es que ellos siguen creyendo en la enfermedad, y al juzgarme, se estarán juzgando a sí mismos, por lo que la culpa en ellos seguirá intacta. Pido al Espíritu Santo que vean la luz que yo ya veo, les deseo que ellos se den cuenta de que son inocentes y no culpables, y al hacer eso me recuerdo a mí mismo que yo soy Santo. Cuando más lo repita, más difícil será que lo olvide.

Hay que trabajar en el nivel EXTERNO e INTERNO a la vez, no elegir entre ellos.

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NIVEL EXTERNO:

1) Todos los métodos son igualmente válidos para ser usados “AFUERA”. Si rechazo un método particular o sobre-valoro el que me gusta estoy cometiendo un error. Es la fe que le pongo (el poder de la mente del Hijo de Dios) lo que hace que funcione.

2) No soy un cuerpo. El cuerpo muestra síntomas (manchas, dolor, enrojecimiento, sequedad, etc), que son el reflejo de los errores en mi INTERIOR (que han de ser identificados, uno de ellos es la creencia en la enfermedad o en la curación). TODO ES MENTAL.

3) No existe curación aquí fuera, sólo cambios en la forma (y todos son ilusorios, falsos, no fiables, aunque también hay que encargarse de ellos, ver punto 5). La verdadera curación es la corrección de los errores en el interior. Sin embargo, si tenemos fe en el método que queramos, esos síntomas pueden desaparecer, pero esto no nos libra de que puedan aparecer en el futuro (mismos o diferentes síntomas).

ucdm cristo

4) Si alguien me pide que le ayude tengo que tener claro las siguientes REGLAS:

(1) (pienso en silencio) Soy uno con la Gran Mente y sé que mis errores ya han sido corregidos, soy puro e inocente, no hay culpa.
(2) (pienso en silencio) Nada de lo que veo es físico, sino mental.

5) Como hay que trabajar con los dos niveles a la vez, no tiene sentido, si tengo un dolor (o cualquier otro síntoma), aguantar el dolor. Mientras me encargo del interior, puedo ir a que me hagan Reiki, puedo ir al médico, puedo inundar a alguien con luz (esa persona no es un cuerpo y por eso la luz no viene de arriba, no hay cuerpo, todo es mente), o puedo ponerme acupuntura, etc…..

6) Si alguien NO me pide que le ayude con un problema físico, pero quiere que le confirme con gestos o palabras, la verdadera compasión, debemos saber que no hay problema. Tanto él como yo somos inocentes, no hay culpa, todo está bien (y así proyecto la verdad sobre él). Puedo decirle con una sonrisa: “¿ah si?, aha, mmm, aha,” pero no creo que esté enfermo. Por supuesto, si le duele, le duele, pero no hay enfermedad. Si me pide ayuda (o me pregunta por qué no le hago caso), puedo decirle la verdad, pero si en seguida se niega a escucharla, debemos echar un paso atrás y dejarlo: “me has pedido mi opinión/mi ayuda”)

NIVEL INTERNO:

1) Lo que veo fuera es consecuencia de mis errores.

a) La mayoría de veces no sabemos qué error hemos cometido, por eso le pedimos al Espíritu Santo y confiamos que él los borrará. Esto se produce en el mismo instante. No juzgaré si se ha corregido o no en base a si siguen los síntomas. Si éstos siguen y yo tengo sentimientos negativos por ello, entrego estas EMOCIONES, y la visión de los síntomas. Todo es cuestión de confianza, y esto se logra manteniéndome firme y tranquilo: todo queda perdonado y corregido, y he comprendido en qué fallé para no hacerlo más. Jesús dice: vete y no peques más.

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b) No hace falta investigar por nuestra cuenta cual ha sido el error. Si lo vemos claro sin haberlo estudiado, entregamos el error al Espíritu Santo, ya que no debo actuar por mi cuenta.

2) Al corregir mis errores, como soy un niño, sé que he cometido 25.647 errores en esta vida acerca de la salud, así que éste que acabo de cometer es el 25.648, jeje. No sentirse culpable (error) es sentirse totalmente libre para cambiar lo que haya que cambiar.

Marcel Vincent, Maestro de UCDM

Unidad Vs. Dualidad

Unidad Vs. Dualidad

¿Unidad o Dualidad?
(y multiplicidad… 3, 4, 5, 6…)
¡ELIJE!

En la Unidad Dios…

En la unidad y en Un curso de milagros, nuestro pensamiento es:

Dios ES

En la unidad yo Soy el Hijo de Dios.

En la unidad yo sé que Jesús es mi hermano mayor, que ya ha hecho el camino de vuelta y que tengo que poner atención en no aceptar cualquier otra versión de Él.

“Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Jesucristo.

Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”.

Si Dios es bueno y perfecto, hará cosas buenas y perfectas. Pero en este mundo, aparenta haber enfermedad, hambre, sed, agotamiento, dolor físico, “o te como o me comes”, competición, sufrimiento mental, muerte… Un mundo donde la mujer pare con dolor y el hombre gana el pan con el sudor de su frente..

En la Dualidad Dios…

Dios es …………………….. aquí van adjetivos que el ser humano cree convenientes acerca de Dios (benevolente, piadoso, vengativo, amoroso, justiciero, etc…). En esta idea habría una realidad (Dios es) y una ilusión o creencia, donde la persona añade lo que cree o imagina acerca de Dios (los adjetivos atribuidos a Dios).

En la dualidad se le atribuye a Dios la creación de éste mundo.

En la Biblia Dios es bueno, inteligente y poderoso, pero necesita descansar.

Dios creó el mundo en seis días y descansó al séptimo. Génesis.

En la dualidad yo soy José, hijo de Pepa y Antonio el de la leña, celoso, muy trabajador…

En la dualidad yo creo en el cuerpo de Cristo, crucificado, ensangrentado, sufriendo en la cruz y finalmente muerto, para que no se me olvide que en la tumba permaneceré hasta el día del juicio final, día en el que Dios sentenciará si debo ir al cielo o me castigará con ir al infierno por mi comportamiento en la tierra.

LAS CREENCIAS

En la unidad, sólo creo en Dios, y mis pensamientos está centrados en estar preparado para volver al cielo. Esto significa PERDONAR lo que me gusta (ídolos) y dejar de creer en ellos y PERDONAR también lo que no me gusta. Aceptar el mundo como es, porque solo estoy viviendo un sueño del que no podría soportar despertar bruscamente.

En la dualidad creo en San Marcelino, San Pancracio, el Arcángel Miguel, la Vírgen del Pompillo, María madre de Dios… Creo en este ser canalizado, en el Papa, en Messi y Cristiano Ronaldo, en Manolo Escobar, en el Príncipe (pero no creo en el Rey), en España (Cataluña no), en los Ets, en la Cruz de Caravaca (que llevo colgada del cuello), lucho para que mi vida vuelva a ser la de antes…

creencias

CUERPO Y ENFERMEDAD

En la unidad yo sé quien soy. Mi Ser lo hizo Dios. Mi cuerpo no lo hizo Él, forma parte de mi sueño, y él no sabe lo que ocurre en mi sueño. Por eso, aunque mi cuerpo muestre dualidad (funcionar bien o mal), no importa lo que tome. De momento voy a tomar esto y a perdonar mi acción ilusoria al mismo tiempo. Yo soy amor y no debo maltratar mi cuerpo ni sufrir, pero tampoco adorarlo. Acepto mi cuerpo, no importan las canas, arrugas, michelines, el tamaño del pene o la forma del pecho. No haré que mi felicidad dependa de todo eso. Sé que mi mente tiene un gran poder y aquello en lo que creo, siendo nada, puede funcionar un tiempo. Ya está escrito cuándo dejare éste cuerpo. No tiene sentido luchar para evitar la muerte o el momento. La única curación es la corrección de mis errores.

En la dualidad yo creo que soy un cuerpo, y tengo que aparentar estar joven. Iré al gimnasio, haré esa dieta que me han dado. Nene, cuidado con el colesterol. Te aconsejo que te hagas la limpieza hepática y tomes tal producto. Creo en la enfermedad. No creo en la medicina, pero sí en las hierbas naturales y en la acupuntura. Toma Special-K tía. Prueba este tinte, es superbueno. Me han dicho que el Omega-3 va bien para el corazón. Pues te digo que si te haces reiki te irá mejor. Cuando me muera quiero que me incineren. Los espíritus pueden ayudarnos. El ser humano es un depredador más fuerte que un león.. Si miramos al universo nos daremos cuenta de que en realidad somos muy chiquititos.

Dice Un curso de milagros (UCDM, T.2.I.3.6)

“Lo que es más, en la Biblia se menciona que sobre Adán se abatió un sueño profundo, mas no se hace referencia en ninguna parte a que haya despertado”. Continúa en T.2.I.4.5 “Sólo después del sueño profundo que se abatió sobre Adán pudo éste experimentar pesadillas”.

Lo que se ve en sueños parece ser muy real.

Otras citas de la biblia dicen:

Dijo Jesús: «Pasará este cielo y pasará asimismo el que está encima de él. Y los muertos no viven ya, y los que están vivos no morirán. Cuando comíais lo que estaba muerto, lo hacíais revivir; ¿qué vais a hacer cuando estéis en la luz? El día en que erais una misma cosa, os hicisteis dos; después de haberos hecho dos, ¿qué vais a hacer?». (Evangelio de Tomás: muerte, cuerpo, dualidad).

Dijo Jesús: «El que la carne haya llegado a ser gracias al espíritu es un prodigio; pero el que el espíritu (haya llegado a ser) gracias al cuerpo, es prodigio [de prodigios]. Y yo me maravillo cómo esta gran riqueza ha venido a alojarse en esta pobreza».

Dijo Jesús: «El que haya reconocido al mundo, ha encontrado el cuerpo. Pero de quien haya encontrado el cuerpo, de éste no es digno el mundo».

Dijo Jesús: «Miserable es el cuerpo que depende de un cuerpo, y miserable es el alma que depende de entrambos».

Ellos le dijeron: «Dinos quién eres tú, para que creamos en ti». El les dijo: «Vosotros observáis el aspecto del cielo y de la tierra, y no habéis sido capaces de reconocer a aquel que está ante vosotros ni de intuir el momento presente».

EL BIEN Y EL MAL

Unidad
No creo en ninguna ley terrenal más que en el amor. No tengo miedo de elegir y equivocarme. Sé que eso no significa que da igual coger ese dinero que no es mío, acostarme con el marido de Loli o hacer eso prohibido que estoy deseando; porque soy consciente de que eso no me hace feliz y retrasa mi camino hacia la felicidad. No me importa lo que piensen los demás de mí. No voy a juzgarme ni juzgar a otros. Soy libre.

como-eliminar-las-creencias-limitantes

Dualidad
Hay cosas que están bien, y cosas que están mal. Sigo el bien me salvo. Si hago el mal estoy condenado. Veo bien que nos pongan impuesto pero ¿los ricos no pagan? Tía si te ha puesto los cuernos pónselos tú. Quiero pero no me atrevo a hacer cosas que mi marido no aprueba. Me siento mal si me muestro alegre tras la muerte de mi madre, porque se supone que debe importarme y estar triste. Voy a consentirle todo a mi hijo porque cuando yo sea anciano va a cuidar de mi. Nena, la casa está llena de mierda. Coño Jose que eres el padre, sala buscar trabajo…

Citas de la biblia:

Díjoles Jesús: «Si ayunáis, os engendraréis pecados; y si hacéis oración, os condenareis ; y si dais limosnas, haréis mal a vuestros espíritus. Cuando vayáis a un país cualquiera y caminéis por las regiones, si se os recibe, comed lo que os presenten (y) curad a los enfermos entre ellos. Pues lo que entra en vuestra boca no os manchará, mas lo que sale de vuestra boca, eso sí que os manchará». (Evangelio de Tomás: juzgar, comportamiento)

Dijo Jesús: «La paja en el ojo de tu hermano, sí que la ves; pero la viga en el tuyo propio, no la ves. Cuando hayas sacado la viga de tu ojo, entonces verás de quitar la paja del ojo de tu hermano».

Dijo Jesús: «Ningún profeta es aceptado en su aldea; ningún médico cura a aquellos que le conocen».

TÚ ERES YO

En la unidad sé que todos son mis hermanos, y que parece que estamos separados, pero sé en el fondo que formamos una unidad: el Hijo de Dios. Si amo o detesto a éste o aquél me amo u odio a mí mismo.

En la dualidad creo que debo cuidar de mi familia, que cada uno se busque la vida. Odio a mi vecino, a mi jefe, a los políticos, a los bancos, a los de derechas y a los del Madrid. No aguanto a mi suegra, es una imbécil (ahora que no me oye). Choco con mi hijo, mi ojo derecho es mi hija, pero tengo que disimularlo.

INOCENCIA

En la unidad ya no me veo como un adulto pecador. Sólo soy un niño que comete errores, pero cada vez con menos frecuencia, porque estoy avanzando mucho. Ya no me enfado por mis caídas, incluso me río de ellas. Me siento mucho más relajado que antes. Aunque sé que aún me queda trabajo, sé que dentro de poco estaré más tiempo en paz. Podré sólo entonces a ayudar a otros a sentir lo mismo. Soy muy consciente de que he dejado siempre para después cosas que aprender, errores que corregir y sombras que iluminar. Ha llegado el momento que tanto esperábamos: el momento en que vemos cómo la unión de todos no es sólo teoría, sino una realidad. Ya no buscaré más que cambie todo a mi alrededor, y no lucharé más para que ocurra. Yo soy EL CAMBIO y voy a dejar que el magnánimo ser que soy salga a relucir. Todo empieza en la mente, así que observaré con calma mis juicios mis pensamientos. Probablemente me daré cuenta de que aún mi comportamiento no es totalmente como el de un Ángel, pero ya no me sentiré mal por ello. Lo miraré con dulzura porque soy INOCENTE, no mas culpa.

En la dualidad, mi hermano se quiere quedar con tierras que no son suyas, pero no se lo voy a permitir. Pasan los años, y ya no sólo me peleo con mi mujer, ahora tampoco e hablo con mi cuñado. Él ha empezado primero, yo sólo les devuelvo el golpe si otros empiezan antes. En el fondo sé que soy pecador, voy a acabar mal, tengo que hacer algo. A veces pienso “la vida son 2 días” y hago cosas que no están bien. Choco con mi hijo, dicen que somos iguales, siempre me dice que haga ésto o aquello, pero él nunca me escucha, así que paso de él. Mi marido siempre hace lo mismo: viene de la calle, se abre una cerveza y se tira al sofá a ver la tele, y aquí la tonta de “haz la comida, viste a los críos, llévalos al cole, plancha, limpia la casa…”. Aquí pone que si yo cambio lo harán las cosas a mi alrededor, pero yo veo todo igual, estoy haciendo el tonto y perdiendo el tiempo. Estoy harto de las mentiras de los políticos y los medios, hay que hacer ya la huelga general, y si no, cortar calles, reventar bancos, o quemar contenedores… Me han despedido por cerda, esa, la que va a misa y se las da de santa.

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Citas de la Biblia y UCDM:

Jesús: “Sed como los niños”

Se me ha llamado correctamente “el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo”, mas quienes representan al cordero manchado de sangre no entienden el significado del símbolo. Si se entiende correctamente, es un símbolo muy simple que habla de mi inocencia. El león y el cordero tendidos el uno junto al otro simbolizan que la fuerza y la inocencia no están en conflicto, sino que viven naturalmente en paz. (UCDM T.3.I.5).

Dijo Jesús: «Si aquellos que os guían os dijeren: Ved, el Reino está en el cielo, entonces las aves del cielo os tomarán la delantera. Y si os dicen: Está en la mar, entonces los peces os tomarán la delantera. Mas el Reino está dentro de vosotros y fuera de vosotros. Cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y caeréis en la cuenta de que sois hijos del Padre Viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, estáis sumidos en la pobreza y sois la pobreza misma».

Dijeron los discípulos a Jesús: «Dinos a qué se parece el reino de los cielos». Díjoles: «Se parece a un grano de mostaza, que es (ciertamente) la más exigua de todas las semillas, pero cuando cae en tierra de labor hace brotar un tallo (y) se convierte en cobijo para los pájaros del cielo»

Jesús vio unas criaturas que estaban siendo amamantadas y dijo a sus discípulos: «Estas criaturas a las que están dando el pecho se parecen a quienes entran en el Reino». Ellos le dijeron: «¿Podremos nosotros —haciéndonos pequeños— entrar en el Reino?» Jesús les dijo: «Cuando seáis capaces de hacer de dos cosas una, y de configurar lo interior con lo exterior, y lo exterior con lo interior, y lo de arriba con lo de abajo, y de reducir a la unidad lo masculino y lo femenino, de manera que el macho deje de ser macho, y la hembra, hembra; cuando hagáis ojos de un solo ojo y una mano en lugar de una mano y un pie en lugar de un pie y una imagen  en lugar de una imagen, entonces podréis entrar [en el Reino]» .

Dijo Jesús: «Si no os abstenéis del mundo, no encontraréis el Reino; si no hacéis del sábado sábado, no veréis al Padre»

Dijo Jesús: «Bienaventurados los solitarios y los elegidos: vosotros encontraréis el Reino, ya que de él procedéis (y) a él tornaréis»

Dijo Jesús: «Bienaventurados los pobres, pues vuestro es el reino de los cielos»

Dijo Jesús: «Quien esté cerca de mí, está cerca del fuego; quien esté lejos de mí, está lejos del Reino».

[Dijo] Jesús: «El reino del Padre se parece a [una] mujer que tomó un poco de levadura, la [introdujo] en la masa (y) la convirtió en grandes hogazas de pan. Quien tenga oídos, que oiga»

Dijo Jesús: «El Reino se parece a un pastor que poseía cien ovejas. Una de ellas —la más grande— se extravió. Entonces dejó abandonadas (las) noventa y nueve (y) se dio a la búsqueda de ésta hasta que la encontró. Luego —tras la fatiga— dijo a la oveja: Te quiero más que a (las) noventa y nueve»

Dijo Jesús: «El Reino se parece a un hombre que tiene [escondido] un tesoro en su campo sin saberlo. Al morir dejó el terreno en herencia a su [hijo, que tampoco] sabía nada de ello: éste tomó el campo y lo vendió. Vino, pues, el comprador y —al arar— [dio] con el tesoro; y empezó a prestar dinero con interés a quienes le plugo».

Simón Pedro les dijo: «¡Que se aleje Mariham de nosotros!, pues las mujeres no son dignas de la vida». Dijo Jesús: «Mira, yo me encargaré de hacerla macho, de manera que también ella se convierta en un espíritu viviente, idéntico a vosotros los hombres: pues toda mujer que se haga varón, entrará en el reino del cielo».

MIEDO

Desde la unidad sé que no es esa imagen que temo, o esa situación que veo, lo que me paraliza, sino mi pensamiento. Desde siempre sé que esto que hago (y no debo) o aquello que no estoy haciendo (y sé que debería) no es propio de un Ángel, pero me quedado atascado en el pensar. He acabado temiendo más a esa imaginación… comprobaré cuando dé el paso, que esa situación era muchííííííísimo más fácil de lo que pensaba. El miedo es lo contrario del amor la libertad y la confianza. Si tengo duda de lo que hay que hacer, primero consultaré a mi corazón (el Espíritu Santo) y cuando lo haya hecho, comprenderé que puedo hacer cualquier cosa que me proponga, y que es la mente errada (ego)la que impide brillar al increíble Ser que soy en acción. Cuando era peque,en clase de natación, me negaba a entrar en el agua… lo pasé fatal,, mientras mis amigas se lo pasaban pipa, y me aburrí durante 6 meses estirando músculos y haciendo movimientos. Ahora soy vigilante de playa.

Desde la dualidad… Menuda paliza me dio la otra vez. Como vuelva a decirle que me voy a tomar un café con Fina me deja en el sitio… En el fondo me quiere, y le perdono, pero no puedo seguir así, y sé cual va a ser el final… Voy a esperarme a que la nena sea mayor de edad. No me hablo con i hermano desde lo que nos hizo, la gente me pregunta y lo tengo que contar. Algún día esto debería cambiar, cada vez lo veo más difícil… Los jóvenes lo veis todo fácil, pero a mi edad… Ya estoy muy mayor. Sé que tengo que hacerlo, pero es casi imposible cambiar los hábitos: abrígate que vas a coger algo. Quisiera estudiar medicina pero es muy difícil. Voy a vacunarme por si acaso. Me han dicho que por esta calle se llega 15 minutos antes, pero hay un par de farolas rotas y no me fío.

miedo por creencia

Citas:

Mandela: “Ahora soy el dueño de mi destino, soy el amo de mi universo”.

Dijo Jesús: «Venid a mí, pues mi yugo es adecuado y mi dominio suave, y encontraréis reposo para vosotros mismos».

[Dijo] Jesús: «El que busca encontrará, [y al que llama] se le abrirá».

APRENDER POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS. LAS DISTRACCIONES

Unidad

Me guste o no, hemos venido a aprender (recordar quién soy). Se aprende por las buenas o por las malas, y hay una gran diferencia entre las dos. Cuando corregimos cada error, debemos solucionar un problema, y si lo hacemos por las buenas apenas sufrimos, pero si lo dejamos siempre para después nos pegamos “el tortazo”. Es una situación que nos explota, consecuencia directa de no haberlo resuelto antes, lo que nos hace sufrir mucho. Ahora, en vez de haber solucionado el problema, tenemos dos. Hay dos causas detrás de la elección “por las malas”:

1- No sabemos usar la “divina voluntad”, no sabemos qué es lo mejor para nosotros.

2- Nos distraemos con cosas sin importancia, gastamos nuestra energía en ello.

Sé que tengo un problema porque sufro, y después de meditar, veo que la causa está en esa creencia mía, así que no voy a esperar más y voy a actuar de otra manera, aunque no lo entiendan los demás: total sólo son ideas, soy libre y reconocer que puedo estar equivocado me hace adaptarme a las nuevas situaciones cada vez con más facilidad, y darme cuenta de lo poderoso que soy. Es verdad que esta vida es un sueño, pero para escapar de él siempre hay que elegir. Ante cada situación, entre tomar la elección que me ofrece el E.S. y la que me ofrece el Ego, no me distraeré más, y me mantendré alerta sólo en favor de Dios.

Dualidad

Sé que tengo un problema con mi mal genio. Un día tengo que ponerme en serio con ello, porque tengo la tensión por las nubes. A ver si encuentro un hueco, porque con las clases de baile, gimnasio, curro, los críos… no hay manera. Me he pasado media vida ahorrando para viajar y me quedo inválido de golpe. Quiero estar bien con mi cuñado, pero cuando empieza con ese tema… Sé que tengo que perdonar al que me violó, dejarlo todo atrás, porque no consigo que ninguna relación me dure un mes. Mi mujer dice que siempre estoy ocupado y no hablamos nunca del problema,pero es que no hay problema, así que no hay nada de que hablar. Creo que está con alguien, pero si le pregunto va a decir que no. Voy a mirarle los sms y ver a dónde va. Sé que tengo muchos problemas en mis relaciones con los demás, pero veo por la tele que los demás están peor. Hasta que mis hijos no sean mayores no voy a pensar en mi. Como ahora me dicen todo esto, no sé lo que está bien o no, si todo es un sueño, voy a hacer lo que siempre he querido, incluyendo cosas ilegales y poco éticas. Como no escucho ninguna voz que diga que es el E.S. paso de calentarme la cabeza.

la llave de tu felicidad está en tu cabeza

Citas:

Dijo Jesús): «Si no os abstenéis del mundo, no encontraréis el Reino; si no hacéis del sábado sábado, no veréis al Padre»

Dijo Jesús: «Yo estuve en medio del mundo y me manifesté a ellos en carne. Los hallé a todos ebrios (y) no encontré entre ellos uno siquiera con sed. Y mi alma sintió dolor por los hijos de los hombres, porque son ciegos en su corazón y no se percatan de que han venido vacíos al mundo y vacíos intentan otra vez salir de él. Ahora bien: por el momento están ebrios, pero cuando hayan expulsado su vino, entonces se arrepentirán»

Dijo Jesús: «No es posible que uno entre en la casa del fuerte y se apodere de ella (o de él) de no ser que logre atarle las manos a éste: entonces sí que saqueará su casa»

Dijo Jesús: «Haceos pasajeros»

Dijo Jesús: «Quien no odie a su padre y a su madre, no podrá ser discípulo mío. Y (quien no) odie a sus hermanos y hermanas (y no cargue) con su cruz como yo, no será digno de mí».

[Un hombre] le [dijo]: «Di a mis hermanos que repartan conmigo los bienes de mi padre». Él replicó: «¡Hombre! ¿Quién ha hecho de mí un repartidor?» Y se dirigió a sus discípulos, diciéndoles: «¿Es que soy por ventura un repartidor?».

Él dijo: «Señor, hay muchos alrededor del aljibe, pero no hay nadie dentro del aljibe».

Dijo Jesús: «Muchos están ante la puerta, pero son los solitarios los que entrarán en la cámara nupcial».

Dijo Jesús: «¿Por qué laváis lo exterior del vaso? ¿Es que no comprendéis que aquel que hizo el interior no es otro que quien hizo el exterior?».

Los discípulos le dijeron: «Tus hermanos y tu madre están afuera». Él les dijo: «Los aquí (presentes) que hacen la voluntad de mi Padre, éstos son mis hermanos y mi madre; ellos son los que entrarán en el reino de mi Padre».

«El que no aborreció a su padre y a su madre como yo, no podrá ser [discípulo] mío; y quien [no] amó [a su padre] y a su madre como yo, no podrá ser [discípulo] mío; pues mi madre, la que […], pero [mi madre] de verdad me ha dado la vida».

Dijo Jesús: «Quien haya encontrado el mundo y se haya hecho rico, ¡que renuncie al mundo!».

ATAQUE Y DEFENSA. ESTAR EN GUERRA

Unidad

Soy el Hijo de Dios y nada puede amenazarme. Si creo que algo me amenaza es porque no estoy viéndolo correctamente. Tengo un problema de percepción. No e doy cuenta de que lo que parece un ataque exterior es un ataque que ya me he hecho en el interior primero (creer que soy una persona a la que se le puede atacar). Creer en la enfermedad es un ataque contra la verdad: yo no soy un cuerpo. Creer que tengo derecho a defenderme es un error, porque no existe el ataque. Mis hermanos y yo somos el mismo ser, y ese que parece atacarme es sólo un hermano muy confundido. No es malo/a, porque ya no creo en el mal. Ni es culpable, porque no creo en la culpa. Voy recordando que soy inocente. Voy a perdonar toda ilusión de amenaza externa o interna, independientemente de la acción que parezca hacer “fuera”. Para tener paz, enseña paz, para así aprender lo que es. Y cuanto más lo practiques más tiempo será parte de tu vida.

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Dualidad

Yo no soy violento, pero Nico sí: él pega a su mujer, pero yo sé contenerme. Estoy más evolucionada que la subnormal de Carmen, porque le chilla a todo el mundo, y yo sé callármelo. Soy muy pacífico, pero si me tocan las narices… Rosa cree que el año que viene nos van a echar. La mejor defensa es un buen ataque. En La Sexta han dicho que va a haber más recortes. Aunque me siga pegando, no voy a dejar a mi marido, porque eso es que no lo he perdonado. Lávate los dientes que vas a coger caries. Tengo que pedirle perdón por el daño que le causé. Creer que no hay amenazas es pasotismo. Mujer, quiero las lentejas para las 3. ¿Todavía no me has planchado la camisa? Es normal que no me quiera, no valgo una mierda. Parece que ahora que intento ser mejor persona se me pone todo en contra. Me atacan por todos sitios.

Citas:

Dijo Jesús: «Quizá piensan los hombres que he venido a traer paz al mundo, y no saben que he venido a traer disensiones sobre la tierra: fuego, espada, guerra. Pues cinco habrá en casa: tres estarán contra dos y dos contra tres, el padre contra el hijo y el hijo contra el padre. Y todos ellos se encontrarán en soledad».

Dijo Jesús: «Dichosos vosotros cuando se os odie y se os persiga, mientras que ellos no encontrarán un lugar allí donde se os ha perseguido a vosotros» Y 69. Dijo Jesús: «Dichosos los que han sufrido persecución en su corazón: éstos son los que han reconocido al Padre de verdad». (Dijo Jesús): «Dichosos los hambrientos, pues el estómago de aquellos que hambrean se saciará».

Dijo Jesús: «Dichoso el hombre que sabe [por qué] flanco van a entrar los ladrones, de manera que (le dé tiempo a) levantarse, recoger sus […] y ceñirse los lomos antes de que entren»
105. Dijo Jesús: «Quien conociere al padre y a la madre, será llamado hijo de prostituta».
En la Biblia Jesús, conociendo su futuro próximo ante Jerusalén, en lugar de huir ante la aparente amenaza, dice: “He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles… y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará.” (Marcos 10:33,34).

UCDM también afirma:

Ese es el mundo que ves: un juicio contra ti mismo, que tú mismo has emitido. (T.20.III.5.5).

No existe en absoluto. Tus juicios, no obstante, le imponen una sentencia, la justifican y hacen que sea real… El ego protege celosamente esa imagen enfermiza de ti mismo, pues ésa es su imagen y lo que él ama, y la proyecta sobre el mundo. Y tú te ves obligado a adaptarte a este mundo mientras sigas creyendo que esa imagen es algo externo a ti, y que te tiene su merced. Ese mundo es despiadado, y si se encontrase fuera de ti, tendrías ciertamente motivos para sentirte atemorizado.

DAR Y RECIBIR. ESCASEZ

Unidad

Dar (amar a otro) es extender y recibir (amarse), es la prueba de que mi hermano y yo somos el miso. Sólo cuando creo que me puede faltar es cuando puedo vivir la escasez. Si no doy, empezaré a non recibir, aunque no debe convertirse en un objetivo en sí mismo. Siempre tendré estabilidad económica si no me siento culpable de vivir bien.. También mientras me dé igual perder en cualquier momento mi riqueza o haya aceptado de antemano compartirlo con quien sé que no va a devolvérmelo. Si quiero que me amen amaré a los demás primero.

Dualidad

Jó, allá donde voy sólo veo caras largas y me amargo. Aquí todos van a su apaño, así que yo al mío. Tu madre ya empieza a hacerse la víctima con que está sola y nadie se queda con ella. Es un buffé libre, come lo que puedas y échate lo demás al bolso. Tengo la conciencia tranquila: pago mis impuestos, voy a misa y a veces dejo unas monedas cuando salgo. Lo mejor es comprarse acciones de las grandes compañías. Ya está ese mendigo llamando a mi puerta otra vez. A los moros y ecuatorianos hay que echarlos ya.

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Citas:

Dijo Jesús: «Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y en ningún corazón humano ha penetrado».

Jesús dijo: «A quien tiene en su mano se le dará; y a quien nada tiene —aun aquello poco que tiene— se le quitará».

Dijo Jesús: «Bienaventurados los pobres, pues vuestro es el reino de los cielos».

Dijo Jesús: «Había un hombre rico que poseía una gran fortuna, y dijo: Voy a emplear mis riquezas en sembrar, cosechar, plantar y llenar mis graneros de frutos de manera que no me falte de nada. Esto es lo que él pensaba en su corazón; y aquella noche se murió. El que tenga oídos, que oiga».

Dijo Jesús: «El reino del Padre se parece a un comerciante poseedor de mercancías, que encontró una perla. Ese comerciante era sabio: vendió sus mercancías y compró aquella perla única. Buscad vosotros también el tesoro imperecedero allí donde no entran ni polillas para devorar(lo) ni gusano para destruir(lo)».

Dijo Jesús: «¿A qué salisteis al campo? ¿Fuisteis a ver una caña sacudida por el viento? ¿Fuisteis a ver a un hombre vestido de ropas finas? [Mirad a vuestros] reyes y a vuestros magnates: ellos son los que llevan [ropas] finas, pero no podrán reconocer la verdad» 86. Dijo Jesús: «[Las zorras tienen su guarida] y los pájaros [su] nido, pero el Hijo del hombre no tiene lugar donde reclinar su cabeza (y) descansar».

Dijo Jesús: «Los ángeles y los profetas vendrán a vuestro encuentro y os darán lo que os corresponde; vosotros dadles asimismo lo que está en vuestra mano, dádselo (y) decíos: ¿Cuándo vendrán ellos a recoger lo que les pertenece?».

[Dijo Jesús]: «Si tenéis algún dinero, no lo prestéis con interés, sino dádselo a aquel que no va a devolvéroslo».

Dijo Jesús: «El reino del [Padre] se parece a una mujer que transporta(ba) un recipiente lleno de harina. Mientras iba [por un] largo camino, se rompió el asa (y) la harina se fue desparramando a sus espaldas por el camino. Ella no se dio cuenta (ni) se percató del accidente. Al llegar a casa puso el recipiente en el suelo (y) lo encontró vacío».

Le mostraron a Jesús una moneda de oro, diciéndole: «Los agentes de César nos piden los impuestos». Él les dijo: «Dad a César lo que es de César, dad a Dios lo que es de Dios y dadme a mí lo que me pertenece».

AMOR ESPECIAL Y ODIO ESPECIAL. EL PASADO Y EL SACRIFICIO

Unidad

Sólo existe el presente, los recuerdos del pasado son imágenes sin sentido. El único amor que existe en este mundo es el amor entre todos los hermanos. El amor de pareja o amor especial es la otra cara del odio especial (dualidad). Igual que centramos nuestro amor en una persona, podemos centrar el odio en otra o en la misma persona. El amor especial es una venganza contra el pasado, pues trato de cumplir mis deseos y como no lo consigo culpo a esa persona. Si puedo busco a otra con la que sí pueda, proyectando sobre ella mi presión y mi miedo para evitar que me ocurra lo que me ocurrió. Por eso debo perdonar esas imágenes del pasado y empezar de nuevo. Le amaré sin condiciones y también me amaré a mí mismo, porque si me odio no me apetecerá amarle. Aunque lo hagan los demás no creeré más en el sacrificio, porque si hago algo que no quiero me odiaré por ello, y me he propuesto respetarme. Entonces, ahora, amo a todos y i pareja es una de esas personas, solamente que vivo con ella.

Dualidad

Antes de empezar esta relación voy a sentar las bases: nada de irse con las amigas. O comes en casa de mi madre o despídete del fútbol. Si te casas conmigo seré siempre tuya. Lo hice por amor. Lo mejor para resolver las disputas es tener un hijo. Anda, hazlo por mí. Déjame ser tu hombre. Prométeme que soy la única. Nunca te haré daño. Para estar seguro de que me quieres deja de verla, y si nos la cruzamos me das un beso. Si me quedo en casa ¿a dónde vas tú? Él no quiere dejarla porque cree que nadie más le va a querer. Sólo pienso en ti. No puedo olvidarla, pero ahora estoy casado y tengo que continuar. No encontraré a nadie como ella. Esto no te lo perdonaré. Quiero lo mejor para mi hijo: será pintor, como yo. Normal, cuando una es madre lo más importante son los hijos, no el marido. Tengo claro que he venido a criar hijos. Tú no lo entiendes porque no tienes.

Citas:

Dijo Jesús: «Cuando veáis al que no nació de mujer, postráos sobre vuestro rostro y adoradle: Él es vuestro padre».

Le dijo una mujer de entre la turba: «Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron». El [le] respondió: «Bienaventurados aquellos que han escuchado la palabra del Padre (y) la han guardado de verdad, pues días vendrán en que diréis: Dichoso el vientre que no concibió y los pechos que no amamantaron».

Marcel Vincent, maestro de UCDM.

no soy un cuerpo, soy libre

Dios no destruye nada de lo que tú creas.

Dios no destruye nada de lo que tú creas

Dios no cree en el castigo. UCDM.T.3.I.3.4. Somos inocentes. Dios no es castigador. Es es la gran diferencia entre el Dios que nos ha presentado la iglesia católica, y el Dios del que se habla en Un curso de milagros (ucdm).

Reconoce nuestra pureza, bondad, santidad e inocencia. Dios no juzga. Está esperando a que tú le permitas derribar los muros que has interpuesto entre Él y tú. No demores más ese instante, repite en este momento “Transpón el muro que he interpuesto entre mi salvación y la luz del Reino”. “Vendré en respuesta a toda llamada inequívoca”. T.4.III.7.10.

La luz no puede filtrarse a través de los muros que levantas para obstruir su paso, y nunca estará dispuesta a destruir lo que tú has hecho (T.4.III.7.3). Tal es el respeto de Dios por ti, que nunca derribará unas barreras que tú has creado, tengan el objetivo que tengan. Vendrá la luz a ti cuando depongas las armas y le entregues al Espíritu Santo tu mínima intención de alcanzarla, para que la multiplique.

Benciciones,
Irene Balsalobre

Fluye con el universo