La corrección del error: la creencia en la enfermedad

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA. CASO D) EL ERROR DE CREER QUE SE ESTÁ ENFERMO.

CONDICIONES PREVIAS:

⇰ Si alguien me ve enfermo a mi, puedo responder algo como: “estoy bien, no te preocupes”, mientras pensamos “estoy en tus manos, Padre, todo está bien”.

ALGUIEN ME EMPIEZA A CONTAR QUE ESTÁ ENFERMO

⇰ Si no me pide ayuda, NO ME ENTROMETO. Le escucho mientras por dentro pienso: “Espíritu Santo, te entrego lo que veo/oigo porque no tiene sentido”.
⇰ Si me pide ayuda o está conforme en que le hable pero se arrepiente después, PARO DE HABLAR.
⇰ Si sigue queriendo: Me pongo en manos del Espíritu Santo (estoy relajado y confío).
⇰ No debo creerme “su película”, su historia. No tiene ningún sentido, por lo que NO REACCIONO NI CONDENO, aunque me haya enterado de todo, y no se lo cuento a nadie.
⇰ Si yo también siento algo parecido, entregamos los dos.
⇰ (Pienso en silencio) soy uno con la gran mente y sé que mis errores ya han sido corregidos, soy puro e inocente, no hay culpa.
⇰ (Pienso en silencio) nada de lo que veo es físico, sino mental.

PRÁCTICA

☛ YO SÓLO SOY UN GUÍA, NO CURO. Los errores los deshace el Espíritu Santo en cuanto la otra persona los entrega. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. Texto, pág. 329.

☛ Dile: “ENTREGA AL Espíritu Santo LOS SÍNTOMAS DE TU CUERPO. Parece que eso es lo que te ha quitado la paz, pero no es así: no tenías paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que ves. A cambio de tu “regalo”, el Espíritu Santo te da nuestra Paz (Lección 331, 10.6) y te enseña tu identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ Dile: ENTREGA AL Espíritu Santo tu reacción a esa situación. Es decir, ENTREGA LO QUE SIENTES O LOS PENSAMIENTOS QUE SE TE PASAN. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, porque son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el Espíritu Santo los deshaga, debemos reconocer que los tenemos. Por ejemplo, el sentimiento de culpa es una mentira porque, aunque lo sienta, Yo no soy culpable. El Amor no es un sentimiento sino la Realidad, y los “sentimientos positivos” como la alegría son estados temporales antes de pasar al Gozo Eterno.

☛ YO APRENDO DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendes de lo que te ha pasado. Volverás a pasar por lo mismo. SI le veo como un cuerpo, pensaré que YO SOY UN CUERPO.

Marcel Vincent, maestro UCDM en Murcia, España

La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

La corrección del error: salud/enfermedad

LA CORRECCIÓN DEL ERROR CASO C: LA VERDADERA SANACIÓN

Este artículo es una revisión del artículo La verdadera sanación, añadiendo un CASO C a los anteriores artículos de la corrección del error. En total La corrección del error consta de 4 artículos que son A, B, C y D.

TÚ ELIGES SI SEGUIR CIEGO O EMPEZAR A VER DE VERDAD. TÚ ELIGES QUÉ QUIERES VER AL MIRAR EL MUNDO: UNIDAD O DUALIDAD. SALUD O ENFERMEDAD.

¿SOY EL HIJO DE DIOS INOCENTE, PURO O CREO QUE SOY UN ALMA TENIENDO UNA EXPERIENCIA EN UN CUERPO?

En la SALUD sé que no existe la enfermedad, pues la única enfermedad es la de la mente, sólo adoro a Dios.

Los síntomas son símbolos de los errores en el interior. No emitiré juicio, le pediré al Espíritu Santo en mi interior que corrija el error mientras recuerdo que no soy un cuerpo. En cuanto al exterior, no importa lo que haga, no creo en el bien o el mal. Puedo ir al médico, y si no se van los síntomas puedo ir a que me hagan “reiki”, otras terapias o tomar medicinas alternativas. Yo no soy un cuerpo, todo está bien.

En el mundo de la dualidad, mi cuerpo (que NO SOY YO) manifestará unas veces lo que parece un funcionamiento “normal” y otras no. El Ser es lo que realmente importa. Mi cuerpo es un vehículo: si se me estropea lo llevo al taller, pero no lo hago el centro de mi vida.

Si los demás me ven enfermo, es que ellos siguen creyendo en la enfermedad, y al juzgarme se estarán juzgando a sí mismos, por lo que la culpa en ellos seguirá intacta. Pido al E.S. que vean la luz que yo ya veo, les deseo que ellos se den cuenta de que son inocentes y no culpables. Y al hacer esto me recuerdo a mí mismo que yo soy Santo. Cuanto más lo repita, más difícil será que lo olvide.

En la ENFERMEDAD yo creo en ella, porque veo señales (síntomas) que dan fe de ello.

(no veo manchas) / (sí veo manchas)

(no veo inflamación) / (sí veo inflamación)

(esto está bien) / (esto está mal)

Si hay humo por fuera ¿debe haber un incendio?

Si no hay un síntoma ¿mi cuerpo está sano?

Solución: Yo no soy un cuerpo, no es real ni estar sano ni enfermo. Mi ilusorio cuerpo manifestaría sólo salud si yo no tuviera errores de pensamiento. Si quiero estar sano estoy RECHAZANDO estar enfermo, lo que es igual a miedo y creencia en la enfermedad, lo que me hace atraerla. Cuando uso “magia” por cualquier método, pongo fe en que me va a ayudar a arreglarlo.

♦ ♦ ♦

HAY QUE TRABAJAR EN EL NIVEL INTERNO Y EXTERNO A LA VEZ, NO ELEGIR ENTRE ELLOS. NO SOY UN CUERPO, ASÍ QUE NO TIENE SENTIDO ESTA DIVISIÓN SI NOS AGARRAMOS A LA VERDAD, PERO COMO AÚN NO SOMOS CONSCIENTES DE ELLA, SE TIENE QUE EXPLICAR ASÍ.

1) NIVEL EXTERNO: TODOS LOS MÉTODOS SON IGUALMENTE VÁLIDOS PARA SER USADOS “AFUERA”. Si rechazo un método particular o sobre-valoro el que me gusta estoy cometiendo un error. Es la fe que le pongo (EL PODER DE LA MENTE DEL HIJO DE DIOS) lo que hace que funcione.

2) NIVEL EXTERNO: NO SOY UN CUERPO. EL CUERPO MUESTRA SÍNTOMAS (manchas, dolor, enrojecimiento, sequedad, etc), QUE SON REFLEJO DE LOS ERRORES EN MI INTERIOR (que han de ser identificados, uno de ellos es la creencia en la enfermedad o en la curación). TODO ES MENTAL.

3) NIVEL EXTERNO: NO EXISTE CURACIÓN AQUÍ FUERA, sólo cambios en la forma (y todos son ilusorios, falsos, no fiables, aunque también hay que encargarse de ellos (ver punto 5). LA VERDADERA CURACIÓN ES LA CORRECCIÓN DE LOS ERRORES EN EL INTERIOR. Sin embargo, SI TENEMOS FE EN EL MÉTODO QUE QUERAMOS, ESOS SÍNTOMAS PUEDEN DESAPARECER. ESTO NO NOS LIBRA DE QUE PUEDAN APARECER EN EL FUTURO (mismos o diferentes síntomas).

4) NIVEL EXTERNO: Si alguien me pide que le ayude tengo que tener claras las siguientes REGLAS:

(1) (pienso en silencio) SOY UNO CON LA GRAN MENTE Y SÉ QUE MIS ERRORES YA HAN SIDO
CORREGIDOS, SOY PURO E INOCENTE, NO HAY CULPA.
(2) (pienso en silencio) NADA DE LO QUE VEO ES FÍSICO, SINO MENTAL.

5) NIVEL EXTERNO: Como hay que trabajar con los dos niveles a la vez, no tiene sentido, si tengo un dolor (o cualquier otro síntoma), aguantar el dolor. Mientras me encargo del interior, puedo ir a que me hagan Reiki, puedo ir al médico, puedo inundar a alguien con luz (esa persona no es un cuerpo y por eso la luz no viene de arriba, no hay cuerpo, todo es mente), o puedo ponerme acupuntura, etc…..




6) NIVEL EXTERNO: Si alguien NO me pide que le ayude con un problema físico, pero quiere desahogarse, le escucho SABIENDO (esta es la verdadera compasión) que SIGUE SIENDO TAL COMO DIOS LO HIZO: ESPÍRITU PURO Y FELIZ, y que lo que veo, su cuerpo, es el vehículo que usa mientras estamos en este sueño llamado Universo. NO HAY PROBLEMA, YO Y ÉL SOMOS INOCENTES, NO HAY CULPA, TODO ESTÁ BIEN. Puedo decirle con una sonrisa: “ah si?, aha, mmm, aha,” pero no creo que esté enfermo. Por supuesto, si le duele, le duele, pero no hay enfermedad. VER  la extensión del CASO C más abajo.

7) NIVEL INTERNO: LO QUE VEO AFUERA ES CONSECUENCIA DE MIS ERRORES.

LA MAYORÍA DE VECES NO SABEMOS QUÉ ERROR HEMOS COMETIDO. POR ESO LE PEDIMOS Y CONFIAMOS QUE EL E.S. LO BORRARÁ. ESTO SE PRODUCE EN EL INSTANTE. NO JUZGARÉ SI SE HA CORREGIDO O NO EN BASE A SI SIGUEN LOS SÍNTOMAS. SI ÉSTOS SIGUEN Y YO TENGO SENTIMIENTOS NEGATIVOS POR ELLO, ENTREGO ESTAS EMOCIONES, Y LA VISIÓN DE LOS SÍNTOMAS. TODO ES CUESTIÓN DE CONFIANZA, Y ESTO SE LOGRA MANTENIÉNDOME FIRME Y TRANQUILO: TODO QUEDA PERDONADO Y CORREGIDO, Y HE COMPRENDIDO EN QUÉ FALLÉ PARA NO HACERLO MÁS (Jesús: “vete y no peques más”).

8) NIVEL INTERNO : AL CORREGIR MIS ERRORES, COMO SOY UN NIÑO, SÉ QUE HE COMETIDO 25.647 ERRORES EN ESTA VIDA ACERCA DE LA SALUD, ASÍ QUE ESTE QUE ACABO DE COMETER ES EL 25.648 (jeje). NO SENTIRSE CULPABLE (error) es SENTIRSE TOTALMENTE LIBRE PARA CAMBIAR LO QUE HAYA QUE CAMBIAR.

VAMOS A CONCRETAR MÁS.

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA. CASO C) ERROR DE CREER QUE ESTOY ENFERMO

CONDICIONES PREVIAS:
⇰ Cuando me sienta mal o me han dicho que tengo una enfermedad, haré esto:
⇰ Ponerme en manos del Espíritu Santo (estoy relajado y confío).

PRÁCTICA

☛ NO NIEGO LO QUE SIENTO, he de reconocerlo. Lección 333, pág 502.

☛ NO SÉ NADA. Los errores los deshace el Espíritu Santo en cuanto se los entrego. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. No tengo que hacer nada por mi cuenta, salvo los puntos más abajo. Por lo tanto, no es necesario investigaciones por mi cuenta, o encargárselas a otro. Texto, pág. 329.

☛ ENTREGO AL E.S. LA SITUACIÓN que he percibido externamente. Parece que eso es lo que me ha quitado la paz, pero no es así: yo no tenía paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que veo. Si me duele algo, lo entrego y voy al médico (etc) si es necesario. A cambio de mi “regalo”, el Espíritu Santo me da la Paz, (Lección 331, 10.6) y me enseña mi identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ ENTREGO AL E.S. mi reacción a esa situación, recuerdo o pensamiento. Es decir, ENTREGO LO QUE SIENTO. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, por que son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el Espíritu Santo los deshaga, debemos reconocer que los tenemos.

☛ APRENDO DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendo de lo que me ha pasado. Volveré a pasar por lo mismo. La lección es que no soy un cuerpo. Todas las personas tienen errores mentales, pero manifiestan cuerpo sano o enfermo. Si no hay paz, debo ir a mi interior y empezar otra vez desde el principio de la página, porque puede haber más de una inquietud interior o creencia. Si alguien me cuenta que está enfermo, leer el CASO D.

Marcel Vincent, maestro UCDM

La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

La corrección del error en el prójimo

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA. CASO B) : ERRORES “EN EL PRÓJIMO”

NOTA: COMO SOMOS UNO, LOS ERRORES EGOICOS SON UNO. LOS MÍOS O LOS DE OTRO SON LOS MISMOS. SIN EMBARGO DIREMOS “EN MÍ / EN EL PRÓJIMO” PARA ACLARAR A QUÉ SITUACIÓN DENTRO DE LA ILUSIÓN NOS REFIRIMOS. CUANDO MI HERMANO ME PIDA AYUDA YO, COMO MAESTRO DE DIOS, DEBERÍA SABER :

CONDICIONES PREVIAS:
⇰ ¿Me ha pedido ayuda o está conforme en que le hable o me estoy entrometiendo? Incluso: ¿me ha pedido ayuda pero se arrepiente después y yo continúo como si nada?
⇰ Ponerme en manos del E.S. (estoy relajado y confío).
⇰ (Pienso en silencio) soy uno con la gran mente y sé que mis errores ya han sido corregidos, soy puro e inocente, no hay culpa.
⇰ No debo creerme “su película”, su historia. No tiene ningún sentido, por lo que no reacciono ni condeno, aunque me haya enterado de todo, y no se lo cuento a nadie.
⇰ Si yo tambien siento algo parecido, entregamos los dos.

ACLARACIÓN IMPORTANTE:

Aquellos que aún estén haciendo Un curso de milagros, más o menos avanzados, no deberían seguir las instrucciones del caso B, ya que está indicado para los que han acabado la práctica y son considerados por el propio UCDM como maestros del mismo.

El curso claramente insta a no juzgar al prójimo, porque hasta que uno no sabe cómo juzga el ES (Percepción Correcta o mente recta), no debe hacerlo por su cuenta (Percepción Errónea o mente incorrecta), incluso en el caso de que se le pida ayuda. Es altamente recomendable, por lo tanto, no juzgar las “historias” o problemas de otros, PORQUE AÚN NO SABEMOS CÓMO HACERLO, aunque creamos que sí.

Diferente es el caso de los maestros, que ya pueden ser portavoces físicos del ES.

Si alguno no atiende esta recomendación, lo hace por cuenta propia y asume las consecuencias de sus decisiones. Somos libres, amados míos.

PRÁCTICA

☛ Dile “¿QUÉ ES LO QUE SIENTES? NO LO NIEGUES”. Lección 333, pág. 502.

☛ YO SÓLO SOY UN GUÍA, NO CURO. Los errores los deshace el E.S. en cuanto se la otra persona los entrega. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. Texto, pág. 329.

☛ Dile: “ENTREGA AL E.S. LA SITUACIÓN que has percibido externamente. Parece que eso es lo que te ha quitado la paz, pero no es así: no tenías paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que ves. Si alguien parece que te ataca, no he de pensar cosas como: “E.S., te entrego a ese hijo puta”. Sólo se entrega la escena globalmente, la visión de la situación. Si has visto una escena de televisión que te ha removido, entrega la visión de esa escena. Si es un recuerdo o imagen que no te gusta, ENTREGA EL RECUERDO o imagen. Si es un pensamiento que te quita la paz, ENTREGA EL PENSAMIENTO. A cambio de tu “regalo”, el ES te da nuestra Paz (Lección 331, 10.6) y te enseña tu identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ Dile: ENTREGA AL E.S. tu reacción a esa situación, recuerdo o pensamiento. Es decir, ENTREGA LO QUE SIENTES. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, por que son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el ES los deshaga, debemos reconocer que los tenemos. Por ejemplo, el sentimiento de culpa es una mentira porque, aunque lo sienta, Yo no soy culpable. El Amor no es un sentimiento sino la Realidad, y los “sentimientos positivos” como la alegría son estados temporales antes de pasar al Gozo Eterno.

☛ Dile: APRENDE DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendes de lo que te ha pasado. Volverás a pasar por lo mismo. Pero sólo lo entenderás después de tener paz (Texto, pág. 329…332). Si no hay paz, debes ir a tu interior y empezar otra vez desde el principio de la página, porque puede haber más de una inquietud interior o creencia. Si es un caso de “enfermedad”, ver CASO C.

Marcel Vincent, maestro de UCDM
La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

La corrección del error en mí

LA CORRECCIÓN DEL ERROR: PRÁCTICA.

CASO A) : ERRORES “EN MÍ”

NOTA: COMO SOMOS UNO, LOS ERRORES EGOICOS SON UNO. LOS MÍOS O LOS DE OTRO SON LOS MISMOS. SIN EMBARGO DIREMOS “EN MÍ / EN EL PRÓJIMO” PARA ACLARAR A QUÉ SITUACIÓN DENTRO DE LA ILUSIÓN NOS ESTAMOS REFIRIENDO.
CONDICIONES PREVIAS:
Cuando me sienta mal o note que algo no va bien en mi mente, haré esto:
⇰ Ponerme en manos del E.S. (Espíritu Santo), estoy relajado y confío.

PRÁCTICA

☛ NO NIEGO LO QUE SIENTO, he de reconocerlo. Lección 333, pág 502.

☛ NO SÉ NADA. Los errores los deshace el E.S. en cuanto se los entrego. El milagro ocurre en ese mismo instante, independientemente de lo que vea en el exterior. No tengo que hacer nada por mi cuenta, salvo los puntos más abajo. Por lo tanto, no es necesario investigaciones por mi cuenta, o encargárselas a otro. Texto, pág. 329.

☛ ENTREGO AL E.S. LA SITUACIÓN que he percibido externamente. Parece que eso es lo que me ha quitado la paz, pero no es así: yo no tenía paz antes de ello. No tiene sentido nada de lo que veo. Si alguien parece que me ataca, no he de pensar cosas como: “E.S., te entrego a ese hijo puta”. Sólo se entrega la escena globalmente, la visión de la situación. Si he visto una escena de televisión que me ha removido, entrego la visión de esa escena. Si es un recuerdo o imagen que no me gusta, ENTREGO EL RECUERDO o imagen. Si es un pensamiento que me quita la paz, ENTREGO EL PENSAMIENTO. A cambio de mi “regalo”, el E.S. te da la Paz, (Lección 331, 10.6) y te enseña tu identidad (Lección 93, 94, 95; MM, 43).

☛ ENTREGO AL E.S. mi reacción a esa situación, recuerdo o pensamiento. Es decir, ENTREGO LO QUE SIENTO. Los sentimientos (rabia, tristeza, decepción, sentirse traicionado, enfado, envidia…) no nos convienen, por que son mentira y ocultan la Verdad, pero antes de que el E.S. los deshaga, debemos reconocer que los tenemos. Por ejemplo, el sentimiento de culpa es una mentira porque, aunque lo sienta, Yo no soy culpable. El Amor no es un sentimiento sino la Realidad, y los “sentimientos positivos” como la alegría son estados temporales antes de pasar al Gozo Eterno.

☛ APRENDO DEL ERROR. De poco sirve sentir y entregar si no aprendo de lo que me ha pasado. Volveré a pasar por lo mismo. Pero sólo se entenderá después de tener paz (Texto, pág. 329…332). Si no hay paz, debo ir a mi interior y empezar otra vez desde el principio de la página, porque puede haber más de una inquietud interior o creencia. Después de todo esto, si el caso llegara a tal extremo de no captarlo, también podemos pedírselo a alguien “que tenga experiencia en conectarse con el E.S.” (ver CASO B). Si es un caso de “enfermedad”, CASO C.

Marcel Vincent, maestro de UCDM en Murcia, España.

La serie de artículos LA CORRECCIÓN DEL ERROR consta de 4 pasos que son:

CASO A La corrección del error en mí

CASO B La corrección del error en el prójimo

CASO C La corrección del error: salud/enfermedad (versión extendida de La verdadera sanación)

CASO D La corrección del error: la creencia en la enfermedad

La verdadera sanación

LA VERDADERA SANACIÓN

Tú eliges si seguir ciego o empezar a ver de verdad. Tú eliges qué quieres ver al mirar el mundo: ¿unidad o dualidad?

Soy el Hijo de Dios,inocente y puro o creo que soy un alma teniendo una experiencia en un cuerpo, esta es la diferencia entre estar sano o enfermo.

Puedo saber que no existe la enfermedad, sólo adoro a Dios. O puedo creer en la enfermedad porque veo señales (síntomas) que dan fe de ello.

SALUD

Los síntomas, son símbolos de los errores en el interior. No emitiré ningún juicio. Le pediré al Espíritu Santo en mi interior, que corrija el error mientras recuerdo que no soy un cuerpo.

En cuanto al exterior, no importa lo que haga (no creo en el bien/mal). Puedo ir al médico, y si no se van los síntomas puedo ir a que me hagan reiki o tomar medicinas alternativas, etc… Todo está bien mientras no haga Dioses de estas terapias. En el mundo de la dualidad, mi cuerpo (que no soy yo), manifestará unas veces lo que le parece un funcionamiento “normal” y otras veces no.

ENFERMEDAD

Veo manchas en mi piel, inflamación, esto está bien o esto está mal… Si hay humo ¿por fuerza debe haber un incendio? Si no hay un síntoma… ¿mi cuerpo está sano? Solución: No es real ni estar sano ni enfermo. Mi ilusorio cuerpo manifestaría sólo salud si yo no tuviera errores de pensamiento. Si quiero estar sano estoy rechazando estar enfermo, lo que es igual a miedo y creencia en la enfermedad, lo que hace que la atraiga. Cuando uso “magia” (cualquier método vale) pongo fe en que me va a ayudar a arreglarlo.

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CONCLUSION

El Ser es lo que realmente importa. Mi cuerpo es un vehículo: si se me estropea lo llevo al taller, pero no lo hago el centro de mi vida. Si los demás me ven enfermo, es que ellos siguen creyendo en la enfermedad, y al juzgarme, se estarán juzgando a sí mismos, por lo que la culpa en ellos seguirá intacta. Pido al Espíritu Santo que vean la luz que yo ya veo, les deseo que ellos se den cuenta de que son inocentes y no culpables, y al hacer eso me recuerdo a mí mismo que yo soy Santo. Cuando más lo repita, más difícil será que lo olvide.

Hay que trabajar en el nivel EXTERNO e INTERNO a la vez, no elegir entre ellos.

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NIVEL EXTERNO:

1) Todos los métodos son igualmente válidos para ser usados “AFUERA”. Si rechazo un método particular o sobre-valoro el que me gusta estoy cometiendo un error. Es la fe que le pongo (el poder de la mente del Hijo de Dios) lo que hace que funcione.

2) No soy un cuerpo. El cuerpo muestra síntomas (manchas, dolor, enrojecimiento, sequedad, etc), que son el reflejo de los errores en mi INTERIOR (que han de ser identificados, uno de ellos es la creencia en la enfermedad o en la curación). TODO ES MENTAL.

3) No existe curación aquí fuera, sólo cambios en la forma (y todos son ilusorios, falsos, no fiables, aunque también hay que encargarse de ellos, ver punto 5). La verdadera curación es la corrección de los errores en el interior. Sin embargo, si tenemos fe en el método que queramos, esos síntomas pueden desaparecer, pero esto no nos libra de que puedan aparecer en el futuro (mismos o diferentes síntomas).

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4) Si alguien me pide que le ayude tengo que tener claro las siguientes REGLAS:

(1) (pienso en silencio) Soy uno con la Gran Mente y sé que mis errores ya han sido corregidos, soy puro e inocente, no hay culpa.
(2) (pienso en silencio) Nada de lo que veo es físico, sino mental.

5) Como hay que trabajar con los dos niveles a la vez, no tiene sentido, si tengo un dolor (o cualquier otro síntoma), aguantar el dolor. Mientras me encargo del interior, puedo ir a que me hagan Reiki, puedo ir al médico, puedo inundar a alguien con luz (esa persona no es un cuerpo y por eso la luz no viene de arriba, no hay cuerpo, todo es mente), o puedo ponerme acupuntura, etc…..

6) Si alguien NO me pide que le ayude con un problema físico, pero quiere que le confirme con gestos o palabras, la verdadera compasión, debemos saber que no hay problema. Tanto él como yo somos inocentes, no hay culpa, todo está bien (y así proyecto la verdad sobre él). Puedo decirle con una sonrisa: “¿ah si?, aha, mmm, aha,” pero no creo que esté enfermo. Por supuesto, si le duele, le duele, pero no hay enfermedad. Si me pide ayuda (o me pregunta por qué no le hago caso), puedo decirle la verdad, pero si en seguida se niega a escucharla, debemos echar un paso atrás y dejarlo: “me has pedido mi opinión/mi ayuda”)

NIVEL INTERNO:

1) Lo que veo fuera es consecuencia de mis errores.

a) La mayoría de veces no sabemos qué error hemos cometido, por eso le pedimos al Espíritu Santo y confiamos que él los borrará. Esto se produce en el mismo instante. No juzgaré si se ha corregido o no en base a si siguen los síntomas. Si éstos siguen y yo tengo sentimientos negativos por ello, entrego estas EMOCIONES, y la visión de los síntomas. Todo es cuestión de confianza, y esto se logra manteniéndome firme y tranquilo: todo queda perdonado y corregido, y he comprendido en qué fallé para no hacerlo más. Jesús dice: vete y no peques más.

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b) No hace falta investigar por nuestra cuenta cual ha sido el error. Si lo vemos claro sin haberlo estudiado, entregamos el error al Espíritu Santo, ya que no debo actuar por mi cuenta.

2) Al corregir mis errores, como soy un niño, sé que he cometido 25.647 errores en esta vida acerca de la salud, así que éste que acabo de cometer es el 25.648, jeje. No sentirse culpable (error) es sentirse totalmente libre para cambiar lo que haya que cambiar.

Marcel Vincent, Maestro de UCDM

Yo soy tu síntoma

Yo soy tu síntoma

Hola querido huésped, yo tengo muchos nombres para ti: dolor de rodilla, acné, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, gripe, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides… y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles. Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas.

miedo por creencia

A ver, dime algo, ¿tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de “paz” impreso en la espalda? ¿No, verdad?.

Entonces, ¿por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser “sutil” y “suavecito” cuando debo darte el mensaje?. Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo, pero no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia.

Sólo te escucho decirme: “Cállate”, “vete”, “te odio”, “maldita la hora en que apareciste”, y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres eliminar con quimioterapias. Intentas día a día, taparme, sellarme, callarme. Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma “mágica” yo me vaya de tu cuerpo.

sintoma

Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.

Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme… ¿Vas comprendiendo?

Para ti, yo el síntoma, soy “La Enfermedad”. ¡Qué cosa más absurda!. No confundas las cosas. Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas. Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y sólo para callarme.

Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma. ¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?

La enfermedad, “eres tú”, “es tu estilo de vida”, “son tus emociones contenidas”, eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma, callarme, silenciarme, desaparecerme, ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí. Esto debe ser algo como un “golpazo a tu inteligencia”. Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo. De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes. La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Cuando yo, “el síntoma”, aparezco en tu vida, no es para saludarte, no, es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo, debe ser analizada y resuelta para no enfermarte. Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: “¿Por qué apareció este síntoma en mi vida?”, “¿Qué querrá decirme?”, “¿Por qué está apareciendo este síntoma ahora?”, “¿Qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?”.

Si dejas este trabajo de investigación, sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

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Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo, cuanto más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.

Poco a poco descubrirás, que entre mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte. Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como “analizador” de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia… te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo.

¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago? Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita. Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia como si yo fuera un trofeo.

Estoy harto de que digas:
“¡Ay! pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético”.
“¡Ay! pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar”.
“Siempre yo con mi migrañas”.
Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.

Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: “Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, ¡mírenme, mírenme!”.

Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa. Cuanto mas pronto lo hagas, ¡más rápido me iré de tu vida!

Atentamente, El síntoma.

Autor desconocido

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Dios no destruye nada de lo que tú creas.

Dios no destruye nada de lo que tú creas

Dios no cree en el castigo. UCDM.T.3.I.3.4. Somos inocentes. Dios no es castigador. Es es la gran diferencia entre el Dios que nos ha presentado la iglesia católica, y el Dios del que se habla en Un curso de milagros (ucdm).

Reconoce nuestra pureza, bondad, santidad e inocencia. Dios no juzga. Está esperando a que tú le permitas derribar los muros que has interpuesto entre Él y tú. No demores más ese instante, repite en este momento “Transpón el muro que he interpuesto entre mi salvación y la luz del Reino”. “Vendré en respuesta a toda llamada inequívoca”. T.4.III.7.10.

La luz no puede filtrarse a través de los muros que levantas para obstruir su paso, y nunca estará dispuesta a destruir lo que tú has hecho (T.4.III.7.3). Tal es el respeto de Dios por ti, que nunca derribará unas barreras que tú has creado, tengan el objetivo que tengan. Vendrá la luz a ti cuando depongas las armas y le entregues al Espíritu Santo tu mínima intención de alcanzarla, para que la multiplique.

Benciciones,
Irene Balsalobre

Fluye con el universo